 Guillermina Motta, cantante catalana, perteneció a Els Setze Jutges a mediados de los 60, cuando empezaba. Amante de la canción francesa desde entonces y hasta ahora, versionea a Barbara, a Brel y construye retratos sociales irónicos sobre la burguesía y los bienpensantes. En los 70 graba un interesante disco en castellano con letras de Manuel Vázquez Montalbán y desarrolla en catalán su vena más cabaretera y de music-hall, tocando con buen humor temas sociales y políticos desde una perspectiva de mujer luchadora. También ha musicado poetas como Josep Carner o Joan Salvat-Papasseit. A partir de los 80 desarrolla más su faceta periodística en medios catalanes, pero de vez en cuando nos da la sorpresa y reaparece en algún escenario o nos ofrece otra buena colección de canciones.
Texto extraído del libro RETRATOS DE CANTANTES. Sección en construcción
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