Letras de canciones
Vota: +0


Idiomas
 

Traducción automática
       
NOTA IMPORTANTE El uso de traducciones automáticas suele dar resultados inesperados.
 
Comentarios

Canción editada en el LP “Poetas de América” (CBS 8.811) de Milagros de la Vega, María Rosa Gallo, Alfredo Alcón y Ernesto Bianco

Aparece en la discografía de

De mis tiempos


En mis tiempos había tiempo.
Recuerdo bien que por ejemplo
la higuera derramaba esparcimiento
y una rosa nos duraba
mucho más que cualquier empleo.
Por otra parte las siestas
se pedían prestadas a la muerte.

Quizás el tiempo era como las frutas,
se regalaba a los vecinos
después de verlo madurar.
Se compartía en las veredas,
entre abanicos y señores
de sosegada camiseta,
mientras parsimoniosamente
iban escobas y venían
amontonándolo como importante.
Y la eternidad, sentadita
en su silla de paja, porque sí.

Es que era siempre tan temprano
y tan segura la abundancia,
la inundación de treguas oportunas,
que se guardaba el tiempo en los sombreros
y un día se lo derrochaba todo
en un solo saludo, saludando.

Uno viajaba en libro a todas partes
y visitaba diferentes ocios:
el de al lado, el de enfrente, el de las tías.
No se había inventado
el maleficio de la prisa, no.
De ninguna manera. Los espejos
esperaban de sobra
que uno peinara su pausado pelo,
que uno se terminara de encontrar.

El tiempo era un perfume y no venía
nadie a medirlo ni guardarlo en cajas.
Los trenes todo lo que hacían
era aludirlo en los horarios.

Se podía llorar a gusto
porque eran lentos los rincones,
o quizás porque había aún macetas
donde depositar una lágrima
sin que las flores se opusieran.
O porque la llovizna hablaba
en un idioma sin resentimiento.

Todos usaban tiempo y lo perdíamos,
cómplices de su lujosa concurrencia,
y hasta el hastío
era un modo de ser de los balcones
que enternecía delicadamente.

Creo que todavía queda un poco
de tiempo verdadero, pero lejos.
Pero muy lejos, en algunos patios,
refugiado en aljibes.
Se queda todavía en niños solos
que reinan sobre umbrales
y en la lustrada majestad del gato.
Supongo, ya no sé, nada sabemos.

Tiempo sin ser castigo.
Yo llegué a conocerlo: está enterrado
en lo más vivo de mi corazón.

Después vinieron los Relojes.

1 Comentario
#1
jorge
mexico
[27/01/2014 08:22]
Vota: +0
Simplemente Maravilloso









 
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

 

LO + EN CANCIONEROS.COM

 

HOY DESTACAMOS
Año Violeta

el 10/09/2017

En el marco de las celebraciones por el centenario del nacimiento de Violeta Parra, su hija Isabel y su nieta Tita actuarán en Portugal, Francia y en un concierto especial del Festival BarnaSants, en donde el día antes de su presentación recibirá en el Ayuntamiento de Barcelona, de la mano de su alcaldesa Ada Colau, el Premio a la Trayectoria.

HOY EN PORTADA
Nuevo cancionero y discografía

por Luis García Gil el 11/09/2017

En la voz de Sílvia Pérez Cruz parecen morar todas las patrias. Melancólica y misteriosa Sílvia Pérez Cruz recorre los atlas sonoros del sentimiento, los paisajes recónditos de la memoria, los secretos que el viento deja en los atardeceres. Su canción, la que ella dibuja en los labios, fluye armoniosa y latente desde su origen. Presentamos el nuevo cancionero y discografía de Sílvia Pérez Cruz

 



© 2017 CANCIONEROS.COM, CANDIAUTOR 2010 SL

Notas legales

Qué es cancioneros
Aviso legal
• Política de privacidad

Servicios

Contacto
Cómo colaborar
Criterios
Estadísticas
Publicidad

Síguenos

   

 

Acceso profesional