Paso Obligado

Imprimir canciónEnviar corrección de la canciónEnviar canción nuevafacebooktwitterwhatsapp

Algún ocalito flaco
que a naides hace reparo
y ande naides busca amparo
ni con sol ni garugando
Es lo que le anda quedando
y un pasao muy poco claro
Quedo el silencio redondo
del pozo de un escusao
Como testigo tapao
por la boveda y el yuyo
Ande hizo tanto barullo
la alma de algún asustao
Algún ratón aburrido
copa la banca y es dueño
de aquel pedazo de sueño
que alguna vez fuera cierto
Y hay un aire medio muerto
que abraza un rincón sureño
Ya no está el viejo palenque
aguantando los cimbrones,
de un montón de mancarrones
echando el anca al pampero
Ni el tinto del bolichero,
ni el murmullo de los peones.
Ya no es el paso obligao
de tropas y carretones
Hoy hay gueyas de a montones
padir o paestarse quieto
y hoy ni se tiene respeto
del barro ni los gueyones
No queda ni la tapera
de lo que fuera en entoces
y como tejo de bronce
se lo trago el mojinete
Que destino la gran siete
sin que naides le response.
Que tiempos los que se fueron
boliche "El Paso Obligao"
Aquellos del emprendao
pa´lucir en el domingo
y el mono del pobre gringo
vendiendo pilchas al fiao
Aquel blanco con la taba
cargada de mala maña
Y la desgracia en la caña
que siempre cobra y no paga
Y en el ahí va de la daga
se va el lerdo por la entraña.
Con una flor muere el día
y queda trunco el envido
De otro domingo que ha sido
refugio de la semana
Ande cada criollo hilvana
pa´el lunes lo sucedido.
Algún paisano diria
cuanto ganó si ganó
Mas seguro si perdió
no abra de meter barullo
Porque el juego y el orgullo
suelen terminar en yo.
Yo gano porque soy gueno
y si pierdo no es por malo.
Mas cuando el cinto resfalo
pa ponerlo en el tapete,
la boca del cubilete
tiene la lengua de palo.
Nunca vi ganar a naides
ni a los cachos, ni a la taba.
Porque si alguno se alzaba
algún patacón consigo,
seguro que un enemigo
dende ese momento hallaba.
Y alla en "El Paso Obligao"
fue cosa de a cada rato,
chupar y comer barato
quebracho, salame y queso.
Mientras oserva el eseso
relamiéndose algún gato.
Alguna vez un cantor
solia llegar de pasada.
Con una china pintada
que hacia la bicicleta.
O sea la recoleta
de la plata que donaban.
Pal señor de la golilla
verde color esperanza,
le vía a bailar esta danza
tan solo por un cuerito.
Y pesito tras pesito
iba embuchando la ganza.
Mujer panzona y de pecho
como pa tirar un carro.
Echaba el niquel a un tarro
y el papel en el escote
Mientras el negro grandote
echaba un Do de catarro.
Con un cartel de hoy debutan
colgao de un clavo en el frente
alertaban a la gente
que habian atuao en Bahía,
en teatro y romerias
y en lugares muy decentes.
Nunca terminaban bien
aquellas obras de arte.
Siempre por alguna parte
queria colarse el amor.
Pero el cinto del cantor
tenia conque apaciguarte.
Cuando el farol se dormía
por falta de querosén.
Del lao ande era almacén
se prendía alguna vela
Como pa darle tutela
a las brazas del caldén.
Una pava maltratada
de cachetes relumbrosos.
Entre el humo tenebroso
exala su aliento blanco,
sobre la punta de un blanco
engrasao y resfaloso.
Naides dice una palabra
cuando el gallo pega el grito.
Cada uno es un corderito
que juna como el patrón.
Se ha parao con la intención
de decir hasta lueguito.
Algunos vendrán mañana,
otros por el mes que viene.
O el domingo si se tiene
con que bajar el estante.
No hay nada tan importante
como que el vidrio se llene.
Alguna tropa hará noche
y algún lechuzón errante,
ha de observar rechinante
cada movimiento extraño.
Y ha de agrandarse el tamaño
del sueño del vigilante.
Seguro no habrá milonga
pal que llego resereando.
Habrá de mirar chiflando
y así mantendrá su tino.
Porque no se halla en el vino
lo que se encuentra pitando.
Nigún capataz de tropa
que se sienta capataz.
Habrá de dejar jamás
que ningún hombre a su mando
se descoloque chupando
o se entre a resfalar.
Un taco de guena caña
cuando es muy fiera la helada,
se convida a la pasada
despues se guarda en el carro
Y aunque te la den en jarro
ha de ser administrada.
Boliche "El Paso Obligao"
en el camino del Hilo.
Ya no queda ni pabilo
pa darle luz a un ricuerdo
Los ayeres fueron lerdos
tu muerte fue un refucilo
Quien habrá sido el paisano
que tuvo que hecharte abajo
Te habrán volteado a destajo,
sin piedá ni miramientos.
O tendrá remordimientos
el que te hechó el primer tajo.
Sabrá Dios donde andará
tu corazón entrañudo.
Modorriento y corajudo,
cara al sur de puro macho.
Si hasta el viento quedo guacho
buscando golpiarte al ñudo.
Despues de tanto cascote
abarajado con el lomo.
Uno sabe que no hay como,
ni porque , ni todo junto.
Sino se le pone punto
a cada cosa en su tomo.
Al que camina en la zanja
no le ha de faltar chiquero.
Mas si el hombre es verdadero
y quiere empujar el carro
aunque patine en el barro
seguro hallara sendero.
El tiempo tiene verdades
que naides puede alegar.
Suele ponerse a mirar
como uno dentra al espacio
Y lo rempuja despacio
paque no le vaya a errar.
Y uno se mete en la vida
como por una rendija.
Dentra apretar la clavija
de su propia humanidad.
Y ande encuentra esa verdad
teme y le mete cubija.
Tapar la verdad por miedo
es mas viejo que la helada.
Vive la pobre callada
en un ricón del julepe
Desorientada y al pepe
como piojo en la pelada.
Teme el rico y teme el pobre,
y el señor y el estropajo.
El miedo como el badajo
en la campana del hombre
y que ninguno se asombre
si le suena muy abajo.
De ande naides pensaría
que pudo haber una historia,
me sacude la memoria
el viejo Paso Obligao.
Como un potro asosegao
sin tiempo, ni paz, ni gloria.
Como se ensucia la historia
de nuestra pobre esistencia.
Si por una inesistencia de ley
que ponga un mojón.
El hombre es como un león,
se come hasta la conciencia.
Todo es viejo si es ayer
y pal agunos es tradición.
Se me mezcla la razón
porque una respuesta no hallo,
criollos cuidando caballos
pa darles con el facón.
Allá en "El Paso Obligao"
pago sureño y querido.
El honor cayo vencido
por cinco de mortadela,
y los gauchos hacen muelas
con caballos embutidos.
Los vi en la calle del hilo
pastoreando pa engordarlos
Despues vienen a llevarlos
pal deguelle, pobrecitos
Cada matungo es un grito
que la Patria da al llorarlos.
Uno le canta al adobe
que fue rancho alguna vez.
No porque ha sido ni es
mejor o mas gueno que otro.
Uno tiene alma de potro
y algún corazón tal vez.
Uno le dice a la vida
guen día cada mañana.
Uno siempre tiene ganas
de ser mejor cada día
pero siente rebeldía
de vivir a la macana.
Los mismos hombres que andaban
ensillando un redomón.
Los mismos que en el galpón
los cuidaban de la helada
Hoy les dan en la bajada
el último rempujón.
Me han dao por esplicacion
que es un negocio legal.
Si esta bien o si está mal
ante la ley no lo sé.
Pero ví mas de una vez
los ojos del animal.
Porque será que la vida
nos pone en cosas tan fieras.
En una esquina cualquiera
se nos presenta el negocio
y con Mandinga de socio
ni la madre queda afuera.
Mi viejo "Paso Obligao"
algún fantasma de negro
se arrimará cada tanto.
Añorando el dulce canto
de algún zorsal mañanero
Pero al llegar el lucero
se hará nieblina de llanto.
Llanto por todo el pasao
y el presente que es de todos
Y tan ajeno a su modo soledoso y retobao
como un tremendo pecao
sin perdones ni acomodo
Sera la lluvia o serán
los arroyos de las penas
ande se juntan serenas
las cosas que uno ha vivido
o serán los comedidos adioses
que nos condenan
Cada vez que ando por ahi,
pienso en los hombres que andamos
Y algunos que hasta volamos
jinetes de la arrogancia
revoliando la inorancia
que como látigo usamos
Me asusta tanto silencio,
me duele siento que me duele el pecho,
hay un absurdo al acecho
esperándome un descuido
pa verme rodar vencido
antes de hacer el repecho
Voy no se pa que lugar
en esto de envejecer
Se me dentran a crecer
ramazones misteriosas
Y me hacen llorar las cosas
que me hacian florecer
De que sirven los ricuerdos
mi viejo "Paso Obligao"
si todo ha de quedar manchao
por la disgracia de un pingo,
son cosas que ni pa gringo
las cosas que aquí he cantao

Las canciones más vistas de

José Larralde en Octubre