Crema

Volver a Casa

Imprimir canciónEnviar corrección de la canciónEnviar canción nuevafacebooktwitterwhatsapp

Recién salido de mi mismo, escupo en el felpudo "Bienvenido"
vivo el espejismo de olvidar lo que he vivido.
En el abismo identifico el brillo,
porque el infinito se me esconde en el bolsillo.
Amor de niño, lengua sin trabas,
fumo mirando como otro día se acaba,
y mañana será mañana, hoy es un instante,
sonrío al puto pasado y miro hacia delante.
Que pase el siguiente gritándole a mi mente,
contando los segundos mientras el tiempo distante
gritaba "Vente!", y yo con tanta gente.
Solo se volar mientras el corazón me cante.
Una vida y un amor es suficiente,
y que te jodan si quieres ser diferente.
Entre los míos, otro día se acaba,
los mejores abrazos son los que se dan por nada.
Escribo cada vez que entran arcadas
por vidas cruzadas de vidas y problemas.
Si la mirada, ya no vale nada,
yo cruzo la plaza y convierto todo en temas.
Y vuelvo a casa, me quito las esposas,
con una vida y un cajón lleno de cosas.
Contento solo sabiendo que estoy.
Que mañana será lo que guardemos de hoy.

Vuelvo como vuelven las hojas en invierno,
en el momento inadecuado.
Tanto frío esperando que no estoy sentado,
mañana es el lugar donde mis planes se me acaban,
y rompo el combo de la frase estándar.
Los tachones se merecen nuevas cúnebres,
pues nunca el entender lo tuvo por costumbre.
Sin promesas ni contratos, solo escenas y teatro,
prometí que estaríamos dispuestos mientras dure.
Regalo a los soldados un bando al que unirse.
Yo soy un capullo que anhela su metamorfosis.
Observo las palabras que quedaron en los besos rechazados.
Una vida con el alma en simbiosis.
Hay rocas en la calle que jamás se mueven,
la vida de todos se acaba cuando mueres.
Escucha en las esquinas de ciudades donde hay voces,
somos hombres discutiendo con los dioses.
Vuelvo a la casa de los nuevos donde nadie se conoce,
pero juegan en mi juego letal.
Vuelvo a tardar en los roces afilados
porque no soy hoy un perro domesticado en su jaula.
Préstame pedazos de los momentos más locos,
el dolor del amor me deja sordo.
Todos moriremos al final de este trayecto,
soy un cabrón con un corazón experto.