El verbo soledad

Imprimir canciónEnviar corrección de la canciónEnviar canción nuevafacebooktwitterwhatsapp

El viento de sus ojos se parece a ese viajero
cuando evoca los inviernos y los mares.

Sus manos son estelas insolentes recortando
los milagros en las calles y en los bares.

Brindo con el vino que llovizna por su voz
patria de una ausencia que
hoy recorre mi dolor.

La quiero simplemente porque no puedo explicarlo,
por poético misterio hecho canción.

Dónde van los pájaros que parten
de un amor entre las ruinas que agoniza en su vaivén,

dónde las esquinas y los puertos
el color del universo, las ventanas y el después.

Caen los breteles de la noche,
y en mis dedos y en su espalda
queda el verbo soledad.

Habrá que hacer hablar a las palabras
y a su cínica impiedad.

Llegamos al cansancio de los sueños como llegan
los guerreros al final de la batalla.

Nostalgia de dos almas que una vez fueron salvajes,
primaveras de caricia y de metralla.

Fuimos arrogantes, desclasados por parir,
fuego enamorado desafiando el porvenir.

Y hoy somos un sollozo en la tormenta,
bajo un cielo desolado casi a punto de morir


Autor(es): Raimundo Rosales, Luciano Tobaldi

Las canciones más vistas de

Tangos en Julio