Entierro de Jaime Dávalos

Cuando la tarde bajaba
por el Río San Lorenzo
su ausencia le puso luto
al sentimiento del pueblo.

El aire estaba dolido
y el camino polvoriento
mientras los sauces del bajo
lloraban por su silencio.

Estribillo
Entierro de Jaime Dávalos
a la sombra de los ceibos
con aroma de Diciembre
a yerba buena y poleo
cuando la tarde bajaba
por el Río San Lorenzo.

En la fosa del barranco
dejamos su cuerpo yerto
para que as! vuelva un día
a florecer desde adentro.

Le despidieron entonces
respetuosos los sombreros
los mujidos de los toros
y el volar de los pañuelos.


Autor(es): J. Ríos, J.C.Saravia