Zamba para mi rancho

Entre el oro caliente del pajonal,
manojo de tierra castigada,
corazón adentro rastreando el ayer,
me grita la sangre que te vuelva a ver.

Fogones que alumbraron hasta morir
las noches del vino y de la copla,
bebieron tus pobres paredes la voz
de amigos que nunca olvidamos los dos.

Un bombo fue tu corazón
y tu alma una guitarra desvelada
que volteando estrellas te dio la canción,
como una caricia enamorada.
Corazón adentro, rastreando el ayer,
me grita la sangre que te vuelva a ver.

Antiguo como el nombre que acompañó
mi vida por todos los caminos.
Clavao´en la tierra mantienen tu horcón
los sueños queridos de mi corazón.

No tengo otra querencia ´ande arrimar
que´l campo que se abre al horizonte.
Puede que mi canto cansao´de latir
entre tus paredes se vaya a morir.

Un bombo fue tu corazón
y tu alma una guitarra desvelada
que volteando estrellas te dio la canción,
como una caricia enamorada.
Puede que mi canto cansao´de latir,
entre tus paredes se vaya a morir.


Autor(es): Carlos Alberto Forte