El alma de los barrios


El fluir del tiempo sin retorno
extiende sus brumas de olvido,
cubre de ausencias el contorno
y de adioses al barrio perdido.

El barrio se refugia en el alma
cuando su gente lo abandona
espacio de pasiones y calma
el paso de los años no perdona.

El típico diapasón de la ciudad
surge de los barrios con valores
sólo conserva su identidad
si el amor vence a los rencores.

(Estribillo)
Con alma de barrio educado
brillan luz y fe toda la vida,
con respeto y humildad formado
puedes asumir nuevas partidas.

Invasión de modernas tentaciones
desafían los valores aprendidos,
mocedad con fuertes ambiciones
procura horizontes prometidos.

Se esfuma un modo de sentir
que se encarna en el amigo,
humilde y digno estilo de vivir
cada vecino es fiel testigo.

Gente distante y sin saludo
ocupa viviendas de otrora
barrio que sufre y queda mudo,
anónimos rostros sin aurora.


Autor(es): Nelson Pilosof, Ramón Rivadavia