Ramas negras


Sigue en esta noche doliendo la ausencia,
baja hasta la copa, se duerme en los ojos,
sigo mendigando pedazos de fiesta,
la locura es negra como un sueño roto.

Vago en la distancia que abre mi comedia,
con la luna a cuestas, sangro de un costado,
vuelan mariposas de las ramas negras,
buscan el rocío de algún viejo tango.

Siento los cuchillos que dejó tu boca,
ladro en esta noria que me tiene afuera,
luz de viejos trenes surcan la memoria
y me duele ahora lo que tuve cerca.
Busco en la guitarra la canción alerta
que me diga cuándo salgo de este asombro
¿dónde está el esfuerzo de subir la cuesta?,
¿dónde está la apuesta de entregarlo todo?

Sigue en cada aguja pesando la pena,
gira entre las hojas que abortan las ramas,
deja antiguas horas que explican quién eras,
un fuego amarillo de antigua guitarra.

Todo este mal viento duele en mi costado,
deja su demonio sentado en la mesa,
pone un sol marchito sobre cada labio
y el feroz intento de vencer las penas.


Autor(es): Mariano Pini, Nehuén Martino