Ojos maulas


Lloran las guitarras con suaves acordes
arden los fogones su luz de ilusión,
y hay dos ojos maulas que miran traidores,
a un mozo tostao más lindo que el sol.
Él sabe el misterio que guarda en el pecho
la infiel paisanita que lo trastornó
y canta empañado de pena sus versos,
los tristes recuerdos de un día de amor.

Fue una mañanita te acordás mi china,
cuando la puntita del sol asomó
te encontré solita, allá en la cocina,
vos me diste un beso y mil te di yo.
Te acordás mi china que amor nos juramos
y nos abrazamos con alma y pasión,
y después que pronto se hicieron cenizas
las dulces caricias de aquella ilusión.

Escucha mis quejas y luego decime,
sin han habido causas pa' hacerme traición
y dejar que sufra y así me resigne
maneando los gritos de mi corazón.
Pero que voy a hacerle si se marchitaron
las lindas violetas que un día te di
y al dirse los pobres en mi alma dejaron
un puñao de angustias que gimen así.


Autor(es): Alfredo Faustino Roldán, Luis Bernstein