Tú y yo

Palomita del nidal de los amores
por quien sueño en mi delirio más febril.
Enamorado
quiero ofrendarte
las bellas flores
de mi anhelo juvenil.
Y en mi ardiente devoción de romancero
a tu lado rimaré mi fiel canción,
para que sepas
cuánto te quiero
en la grandeza de mi adoración.

Tú eres amor,
flor de pasión
primaveral.
Y eres el alma gentil del bien
que como a Dios
hay que adorar.
Yo soy dolor,
alma sin luz,
sordo rumor,
pájaro errante que vaga en triste vuelo
en busca de consuelo
de tu divino amor.

No me niegues tu cariño venturoso
ni le brindes a mi amor glacial placer
Sé amante y buena,
que así seremos
tú y yo dichosos
en el templo del querer.
Cuando quieras, dulce bien, nos casaremos
y a París te llevaré con ilusión.
Y entre caricias
de ahí traeremos
un pibe más bonito que un bombón.


Autor(es): Francisco Bohigas, Rosita Banarir