Secante


Compadre, pelandrún
manguero y vividor
con alce de ranún
y pinta de señor;
yo te conozco bien
y sé como vivís,
por eso que te digo
que a mí no me engrupís.
Vivís de los demás
y sos un tiburón,
¡a Cristo lo mangás
si llega la ocasión!
y si cachás un gil
que puedas desplumar
lo menos por un mes
no te le despegás.

Desde el día que naciste
viviste así, sin un apuro,
y no sabés lo que es laburo
porque el yugar no es para vos.
Y batís a quien te oiga
que es un chabón el que labura
y hasta sos tan caradura
que batís que sos doctor.

Vestís como un bacán,
morfás de lo mejor
tenés hasta gabán
de piel y, qué sé yo,
y no hay un cabaret
que no conozcas vos
en donde hasta los mozos
murmuran lo que sos.
Vivís como un Roschild
sembrando admiración,
jamás te falta un gil
de buena posición;
hablás a lo fifí
si llega la ocasión
y pienso al verte así
que sos un gran cartón.


Autor(es): Luis Rubistein, Roque Biafore