Y con eso dónde voy

Muchachos...
¡como pa’ no andar en curda!
Muchachos...
¡como pa’ vivir confiao!
Del beso
que me brindaba en la boca
una tana media loca
que me tuvo engayolao.

Metido...
metido con pata y todo
Soñando...
en la dicha de su amor,
y el tiempo
se encargó de irme batiendo
que su amor se iba perdiendo
y así fue que se perdió.

Qué castigo
encontrar la pieza rara,
sin poder verle la cara
a la que mi alma endulzó.
Qué desgracia
sentirme siempre abatido
por su cariño querido
que me esta faltando hoy.
Y hoy que pienso
cometer esa locura
de fajarme un bufonazo...
¡Y con eso dónde voy!

Dos años
fui detrás de sus caprichos
y un día
mi alegría terminó.
Qué cosas
tiene esta vida tan fiera
cuando más confiado estaba
me amuró mi compañera.
Por eso
llegué a saber que la pena
se calma
como yo la sé calmar,
sin grupo,
con el tinto que me mando
cuando me ven bolicheando
el que quiere criticar.


Autor(es): Enrique Dizeo, Ángel Cabral