Tus violetas


Como un recuerdo de tus amores,
estas violetas conservaré,
porque tu vida, como estas flores,
llenan a mi alma de amor y fe.
Voy a guardarlas como un tesoro,
porque ellas tienen de tu pasión,
besos sublimes, besos que adoro,
porque me llegan al corazón...

Junto al retrato que tú me dieras
paso las noches pensando en ti,
como si en sueños se apareciera
tu amado rostro cerca de mí.
Si tú supieras con qué ternura
busco en mis horas de soledad,
toda la gracia de tu hermosura,
todo el arrullo de tu bondad.

Son tus violetas frescas y suaves,
como las brisas de un día azul,
flores fragantes donde las aves
alzan un canto de juventud.
Cuando recuerdo que tu fragancia
me hace dichoso, me hace feliz,
pienso en que toda nuestra distancia,
mi alma se acerca con gozo a ti.

Mujer divina, mujer amada,
en tu suspiro quiero llegar
hasta tu alcoba de enamorada
donde cien veces llegué a cantar.
Estas violetas de rica esencia,
junto a mi lado no morirán,
como no mueren, nunca en la ausencia,
mis tiernas frases que a verte van...


Autor(es): Guillermo Barbieri