Vos no querés a nadie


(Recitado)
El ingrato, que no sabe
cómo es de grande mi pena,
al dudar que yo soy buena,
siempre me reprocha así:

Es inútil que pretendas
con palabras convencerme,
y con tus caricias tenerme
sujeto a un cariño que no sentís...
¡Si vos no querés a nadie!...
¡Y jurás todas mentiras!,
y hay en tus ojos,
cuando me miran,
destellos de engaño sin fin...

Y pensar que ciego
puse en tu boca
las ansias locas
de mi sentida pasión...
Mientras tus caricias
que me engañaban
en mí dejaban
la amarga y cruel desilusión.

Vos, hoy pretendés jurarme
tu pasión que no es sincera.
¡Igual le jurás a cualquiera
pero yo nunca creerte podré!...
¡Porque yo sé con certeza
que vos no querés a nadie!...
y aunque te ofenda
con mi franqueza,
siempre, siempre, te lo diré.


Autor(es): Alfredo Bigeschi, Edgardo Donato