
Rojo y gris
Es normal, volverse a tropezar,
si consideras la cantidad de piedras
que han de rodar.
Es normal, tus manos ensuciar,
lo importante es saber reconocerlo
Y construir de rojo y gris
nuestros puentes sólidos y amplios
y destruir, con puño, el fin
de los parques de olivo amargo, son tantos
Sin olvidar,
porque pasaron de cimiento a sal.
Es mas a siempre recordar
con tu sonrisa, blanca, blanca,
aunque sea corcheteada
Y construir de rojo y gris
nuestros puentes sólidos y amplios.
Y destruir, con puño, el fin
de los parques de olivo amargo, son tantos
Es normal, volverse a equivocar