 A Pau Riba no le dejaron ser miembro de Els Setze Jutges, por falta de coincidencia estética, musicalmente hablando. Él estaba más cerca de Dylan que de Brel. Así que Pau, junto a un grupo de amigos, creó en el 68 otro colectivo de cantantes en lengua catalana llamado El Grup de Folk, que duraría escaso tiempo pero que sería el germen del rock hecho en catalán en los próximos años. Primeramente, con el dúo Pau i Jordi, recrearía canciones tradicionales catalanas. Y después, como Pau Riba, editaría discos fundamentales en la música catalana y española, como "Dioptria" 1 y 2. Heterodoxo, mutante, rockero, baladista, hippie, ¡hasta techno! Nunca ha tenido el beneplácito de la crítica y siempre escasa repercusión de público. Es el precio de su espíritu libre. Pero su paso por la música es único, intransferible y personal.
Texto extraído del libro RETRATOS DE CANTANTES. Sección en construcción
|