 Es autor de una de las canciones más representativas del pop rock madrileño de los 80, "Chica de ayer", que grabó con su grupo Nacha Pop. En el 91 debuta en solitario con un álbum excepcional que nos confirma ese rasgo de chico triste y solitario (como se titula el disco homenaje que varios artistas del pop rock hispano le dedicaron) que ya se apreciaba en sus composiciones con Nacha Pop, pero que el tiempo, factores personales y ese mundo propio que poco a poco ha ido construyendo, agudizan. Su lenguaje rico en imágenes, a veces hasta rozar el surrealismo, es una invitación tentadora para buscar nuestro propio rastro en la tierra de Antonio.
Texto extraído del libro RETRATOS DE CANTANTES. Sección en construcción
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