Portada > Opinión
Vota: +2

Gira «Antología desordenada»

Fulgor de Serrat en el Olympia de París

por Luis García Gil el 02/06/2015 

Llovía sobre el Boulevard des Capucines y el París más latinoamericano era una fiesta. Dentro del mítico Olympia Joan Manuel Serrat culminaba uno de los recitales más señalados y esperados de su gira antológica con la que celebra sus 50 años de carrera, 50 años de canciones monumentales con las que ha construido la banda sonora de un tiempo y de un país o de muchos tiempos y muchos países.

Portal del mítico Olympia de París en el Boulevard des Capucines. Todo preparado para el concierto de Joan Manuel Serrat. © Carles Gràcia Escarp
Portal del mítico Olympia de París en el Boulevard des Capucines. Todo preparado para el concierto de Joan Manuel Serrat.
© Carles Gràcia Escarp

 

No todos los días se toca en el Olympia, el lugar en el que se asienta el mito de la canción francesa, el templo de la consagración de Jacques Brel, de algunas de sus apoteosis escénicas y de sus históricos adieux en 1966 cuando Serrat comenzaba su carrera y publicaba su primer elepé en catalán, del que habría noticias en su recital parisino, donde sonaron la Cançó de bressol, el costumbrismo callejero de El drapaire, la zambra autobiográfica Me’n vaig a peu y la remozada Ara que tinc vint anys que ha atravesado las distintas edades del cantautor catalán como socarronamente se encarga de explicar en uno de esos monólogos que son marca de la casa.

 

Quienes también amamos la obra de Brel tuvimos muy presentes al quijote belga cuando Serrat irrumpió en escena. Y nos sorprendió que no le citara en ningún momento de la noche. Era el marco idóneo para hacerlo, para salirse del guion establecido, e incluso para sorprender con alguna versión de quien ha ejercido tan positiva influencia en su obra. Pero al margen de Jacques Brel, Serrat compuso en el Olympia otro de sus memorables recitales, de intensidad creciente, adueñándose progresivamente, con sumo oficio y talento, de todos los espacios, superando los problemas de afonía que le han sobrevenido durante parte del mes de mayo.

 

El recital tuvo dos partes con un descanso en medio, cosa rara en los recitales de Serrat pero que respondía a la propia política del teatro parisino. Serrat comenzó su recital con la impresionante Cançó de bressol que sintetiza admirablemente sus dos lenguas de expresión y creación artística: la catalana y la castellana. De hecho el recital se estructuró con canciones de ambas lenguas. El público —mayoritariamente hispanohablante— pudo disfrutar de una aproximación más enriquecedora por parte de Serrat a su propio repertorio, sin que fuera preponderante su cancionero en lengua española, algo que suele ser norma cuando canta fuera de la influencia lingüística de Cataluña.

 

Joan Manuel Serrat en el Olympia de París. © Carles Gràcia Escarp
Joan Manuel Serrat en el Olympia de París.
© Carles Gràcia Escarp

Como viene siendo habitual Serrat remitió sobre todo a su cancionero de los años sesenta y setenta. Posterior a esas décadas sonaron Esos locos bajitos (1981), Hoy puede ser un gran día (1981), No hago otra cosa que pensar en ti (1981), De vez en cuando la vida (1983), Algo personal (1983), Barcelona i jo (1989) o Niño silvestre (1994). Resulta llamativo que Serrat obvie su discografía de los últimos veinte años, discografía escasa pero con algunas canciones ciertamente eminentes y rescatables. Sigo pensando que en la selección del repertorio sigue habiendo una descompensación injusta hacia su obra más reciente y una mirada demasiado reiterativa a su cancionero más clásico. Es quizá entendible porque el público demanda siempre las mismas canciones, pero quien posee una mirada más amplia al cancionero serratiano —al margen de nostálgicos irredentos— debe al menos recordar que hay mucho que descubrir de Serrat más allá de los clásicos populares.

 

La voz de Serrat fue afirmándose a medida que avanzó el recital. En la primera parte sonaron piezas del calibre de Pueblo blanco, Mi niñez o De cartón piedra. Canciones descomunales, atemporales, que remiten a una época especialmente creativa en la obra de Serrat, la del bienio 1970-1971.

 

El grupo que acompaña al cantautor catalán es musicalmente intachable con la dirección musical del maestro Ricard Miralles. Otra presencia habitual de las formaciones de Serrat es la de Josep Mas Kitflus a los teclados. Miralles y Kitflus forman un tándem que nos remite a los grandes recitales de principios de los años ochenta de la pasada centuria. Completan el quinteto el enérgico David Palau a la guitarra, Vicente Climent a la batería y Ray Ferrer al contrabajo y bajo eléctrico. Las canciones suenan del modo que deben, sin estridencias, sin mudanzas innecesarias, despojadas de efectismos, esenciales y profundas. Y en ese clímax idóneo hubo también tiempo para que Serrat tomara su guitarra y se entregara a la confidencia más intimista, revisando la que fue su primera canción, Ella em deixa, cuita amorosa que nos llega ahora con un novedoso arreglo: Bona nit, amics/ veig que ja hi som tots/ per fer la xerrada/ i cantar cançons (…).

 

De cantar canciones se trató, de iluminar nuevamente con ellas el paisaje cotidiano, de alumbrar poéticamente la senda por la que discurre la vida. Canciones como manojos de sueños, pequeñas cosas que nos sigue dejando un tiempo de rosas, canciones con más de cuarenta años de vida pero que parecen compuestas hace unas horas por la inmensa poesía que late en su interior.

 

El recital del Olympia tuvo una segunda parte majestuosa, histórica. No hubo tregua y la voz de Serrat sonó revitalizada, sin síntoma alguno de agotamiento, con la vibración acostumbrada. Y ahí llegaron los grandes clásicos y el dominio total de Serrat del escenario, de una punta a otra, rompiendo con el estatismo del cantautor al uso. Llegó la sonoridad y el verso profundo de Mediterráneo con su intacto poder sugeridor y evocador. Y la enorme Romance de Curro el Palmo, lección aprendida de Quintero, León y Quiroga. Y sonó Antonio Machado con Llanto y coplas y los estallantes y proverbiales Cantares que anegaron con su fuerza lírica el Olympia. También llegó Miguel Hernández y Para la libertad y la sutileza emotiva de Esos locos bajitos, dibujando lágrimas en los ojos de quienes se siguen mirando en la poesía serratiana como en un espejo hermosamente reconocible.

 

Y ya al final Serrat cantó Lucía y Fiesta, enorme colofón para un concierto absolutamente histórico. La otra vez que Serrat tomó París fue en el Bobino a finales de 1976, de la mano de Georges Brassens con quien posó en histórica foto. Pero el Olympia era una cuenta pendiente, una unidad de destino para quien sintió tan próximo el ejemplo de la canción francesa. París fue una verdadera fiesta. Serrat llenó el teatro del Boulevard des Capucines de una emoción que cuesta convertir en palabras. 50 años y unas horas de aquella primera guitarra que alumbró aquellas primeras canciones. La historia prosigue y se agrandó todavía más en el escenario que encumbró a Jacques Brel.

 

De izquierda a derecha: Ray Ferrer, David Palau, Ricard Miralles, Joan Manuel Serrat, Josep Mas «Kitflus» y Vicente Climent. © Carles Gràcia Escarp
De izquierda a derecha: Ray Ferrer, David Palau, Ricard Miralles, Joan Manuel Serrat, Josep Mas «Kitflus» y Vicente Climent.
© Carles Gràcia Escarp

4 Comentarios
#4
trovamusica
Republica Dominicana
[25/09/2015 17:41]
Vota: +0
TROVAMUSICA
Nos llenamos de orgullo de tener la presencia del Maestro Serrat en nuestro país este 30 de septiembre.
somos radio por internet sintonicenos atravez de TUNEIN trovamusica.
#3
RESISTENCIA ANTIESPAÑOLA
ESPAÑA
[30/06/2015 13:55]
Vota: +1
**Contenido del mensaje eliminado por vulneración de las condiciones de uso expuestas en el punto 4 del Aviso legal.**
#2
resistencia antiespañola
españa
[17/06/2015 20:34]
Vota: +2
**Contenido del mensaje eliminado por vulneración de las condiciones de uso expuestas en el punto 4 del Aviso legal.**
#1
resistencia antiespañola
españa
[17/06/2015 20:32]
Vota: +2
**Contenido del mensaje eliminado por vulneración de las condiciones de uso expuestas en el punto 4 del Aviso legal.**









 
  

PUBLICIDAD
ARTÍCULOS DEL MISMO AUTOR
PUBLICIDAD

 

LO + EN CANCIONEROS.COM

 

HOY DESTACAMOS
Distinción

el 20/11/2016

Silvio Rodríguez recibió el pasado 18 de noviembre el premio Noel Nicola en su segunda edición que otorgan el proyecto para la canción iberoamericana Canto de Todos, el festival de canción de autor BarnaSants y el Instituto Cubano de la Música.

HOY EN PORTADA
VI Edición del festival Otoño en Navarrés

por María Gracia Correa el 30/11/2016

El sábado 3 de Diciembre de 2016 es la fecha en la que se celebrará una nueva edición del festival de canción de autor Otoño en Navarrés, que viene a homenajear un año más  a Joan Baptista Humet. Con este próximo encuentro serán ya seis las convocatorias  en recuerdo del cantautor que, a través de sus canciones, inmortalizó Navarrés (Valencia), el pueblo donde nació y donde reposa. Allí, como cada otoño, la música, las canciones y la figura del artista volverán a estar presentes en la memoria colectiva.

 



© 2016 CANCIONEROS.COM, CANDIAUTOR 2010 SL

Notas legales

Qué es cancioneros
Aviso legal
• Política de privacidad

Servicios

Contacto
Cómo colaborar
Criterios
Estadísticas
Publicidad

Síguenos

  

 

Acceso profesional