Fecha de nacimiento:
09 de enero de 1889
Fecha de fallecimiento:
14 de diciembre de 1954

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Canciones compuestas por
Cancioneros con canciones
Escúchalo en Apple MusicFrancesco Fiore (Nápoles, 9 de enero de 1889 - Nápoles, 14 de diciembre de 1954) fue un poeta y compositor italiano.
Contador graduado, primero trabajó en el mercado de frutas y verduras en Nápoles y luego fue propietario y gerente de un bar en la popular zona de Vasto, punto de encuentro de artistas napolitanos.
Interesado por la poesía desde muy joven, publicó sus primeras canciones en 1911 para la editorial Nobile.
Trabajó para la editorial La Canzonetta durante varios años y también colaboró con la Bottega dei 4 y con Epifani .
Recopiló sus poemas primero en tres volúmenes, luego en un solo gran volumen titulado "Napule".
Entre sus mayores éxitos recordamos: 'O piccerillo (1918), Vommero e Margellina (1922), Nun è chella ca dichi' (1923), Beneditto 'o mese austo (1924), 'O cchiù bello nomme! (1924), Te lasso (1924), 'A canzone 'e tutt''o munno (1925), Tre parole (1925), Nun è Carmela mia! (1926), Voglio a te! (1926), Abbracciate cu mme! (1927), 'A serena d''e cannzone (1927), Napule... e niente cchiù! (1928), Connola d'ammore (1929), Tutta pe me (1930), Voce 'e campagna (1931), 'E buscie (1935), Matalena (1936), Senza n'addio! (1936), Bellavista (1939).
Casado con Anna Russo, tuvo doce hijos, incluido Renato Fiore, quien continuó con el negocio de su padre en la tradición de la canción napolitana.
Pasión Vega presenta en concierto su nuevo disco Pasión Almodóvar con una selección de canciones que forman parte del universo cinematográfico del director manchego Pedro Almodóvar.
Abril de 2026. Una visita a Cuenca. La ciudad alta parece casi inalcanzable pero se va abriendo al paso del caminante y se descubre a pinceladas, se avanza lentamente con atención a los detalles, te va envolviendo su generosa ofrenda de ocres, una esencia dulce de calles antiguas, escenario de historias de vida que fueron y van arriba y abajo. Cuenca, refugio de miradas eternas que en sus horizontes van quedando guardadas, también en nuestra memoria. Cuenca, la de la piel quebrada por hoces y ríos, la que celebró en el siglo XX su poeta Federico Muelas, la que envejece y revive en el XXI y cada día.

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