Dedicado en su XXIII edición a la compositora cubana Ela O'Farril, el festival nacional de trovadores Longina canta a Corona que se celebra en Santa Clara (Cuba) homenajeó de igual forma, a otra de las grandes cantoras latinoamericanas: Violeta Parra, en un concierto protagonizado por mujeres.
![]() Yaíma Orozco.
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ACN - El arco de las alianzas, apelativo con que se bautizó al recital, tuvo entre sus voces a las trovadoras del patio Yaíma Orozco, Yeni Turiño, Irina González, Yaily Orozco y Yudi Herrera, además de la habanera Heidi Igualada y desde Holguín Edelys Loyola.
Canciones compuestas en décimas por Violeta Parra, precisamente en correspondencia con la dedicatoria del festival a esta forma de creación poética, fueron defendidas por las artistas, entre ellas Paloma Ausente, Maldigo del Alto Cielo, Amigos Tengo por Cientos, Puerto Montt está temblando, Veintiuno son los dolores y Verso por despedida a Gabriela Mistral.
En declaraciones a la ACN Yaíma Orozco, miembro del proyecto La Trovuntivitis, comentó que quisieron traer a Violeta al Longina porque constituye un referente para las mujeres que deciden adentrarse en este universo y porque representa el modelo de la artista completa, integral.
"Hemos incorporado la décima al Longina como parte de la esencia cultural cubana y más allá de las fronteras, Violeta se dedicó a rescatar las esencias latinoamericanas a partir de un trabajo de composición sobre lo popular", agregó Orozco.
Comentó la trovadora que este concierto marcó también la presencia dentro del festival de otro encuentro que se realiza desde hace dos años en La Habana y que aúna a trovadoras bajo el nombre de Ella y Yo; un modo de visualizar la obra hecha por mujeres a lo largo de la geografía nacional.
Amanda Jara, hija de Víctor Jara y presidenta de la Fundación que lleva el nombre del músico chileno participa estos días en distintos actos en Barcelona relacionados con actividades de la institución que dirige. Amanda Jara habla desde una vida atravesada por la resistencia y la necesidad de mantener vivo un legado familiar y artístico, pero se presenta ante todo como una mujer consciente del mundo que habita, alejada de cualquier voluntad de construir una imagen heroica de sí misma.
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.

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