Javi Ruibal, hijo de Javier Ruibal y músico habitual en su banda, sorprende con Solo un mundo, su primer trabajo discográfico en solitario, con una colección de músicas que, por su gran madurez, distan de lo que cabría esperar de un estreno como compositor.
Solo un mundo, el primer disco en solitario de Javi Ruibal, es un viaje por el planeta, los santuarios naturales y los de la percusión. Es también un grito en defensa de nuestro planeta, la voz de los árboles, de los animales, los mares y los ríos que nos piden que los cuidemos, los atesoremos y en definitiva que los respetemos y amemos.
Escuchamos y respiramos el aire de los Balcanes, luego volamos a Cuba, navegamos hasta África, recalando antes en un bosque inglés y, al final, nos damos un paseíto por Doñana… Un recorrido musical por ocho parques naturales protegidos de nuestro planeta que estimulan nuestros sentidos y nos emocionan, combinando delicadas y pegadizas melodías con sólidas bases rítmicas o mezclando bellos paisajes sonoros cargados de sencillez con elaboradas armonías. Sobre estas melodías y armonías, Javi y sus compañeros de aventura construyen con absoluta maestría improvisaciones que nos trasladan a dichas reservas naturales como un soplo de aire fresco y limpio.
Artistas de la talla de Javier Ruibal (padre de Javi), Dorantes, Francias Posé, Diego Villegas, Munir Hossn, Lucía Ruibal o sus propios compañeros de Glazz son algunos de los talentosos músicos que sabiamente Javi ha escogido para grabar este álbum.
José Recacha ha sido el encargado de dirigir esta producción y firma también los arreglos.
En Barcelona tenemos la suerte de poder disfrutar de una cada vez más numerosa comunidad de artistas argentinos que habitan la ciudad y que enriquecen nuestra vida cultural. Con pocos días de diferencia tres de ellos han presentado sus respectivos trabajos discográficos en diversos espacios: en una librería abierta a la música, en la sede de un extraordinario refugio asociativo de Sants y en el auditorio de una biblioteca histórica.
La cantante mallorquina ofreció en el Palau de la Música de Barcelona, dentro del festival Guitar Bcn, un concierto de intensidad creciente en el que L’aigua no cansa, su nuevo disco, se convirtió en el auténtico centro del repertorio. Arropada por una banda de músicos extraordinaria, Maria del Mar Bonet volvió a demostrar que, cerca de cumplir sesenta años sobre los escenarios y los ochenta de vida, sigue instalada en un momento creativo y vocal fuera de lo común.

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