Dies Millors (Días mejores, Satélite K 2019) es el tercer disco de larga duración del cantautor catalán Joan Rovira, un disco vitalista que combina la música festiva con la música más intimista: ritmos caribeños fusionados con el pop más actual y con pinceladas de música electrónica.
Joan Rovira amplía la banda y hace un gran salto adelante con la producción Dies Millorsdonde encontraremos su esencia pero renovada en 11 canciones, escritas a lo largo de casi 2 años y que muestran una gran evolución musical del artista. Las letras llevan su sello personal y hablan de las relaciones humanas: amor, amistad y auto superación.
Destacan canciones como Dies millors, El gran espectacle final, Si tu saltes jo també y La fugida, con una producción electrónica de la mano de Genís Trani. Otra joya del disco es Em confons, un tema explosivo y frenético que transmite la fuerza y la frescura de sus directos.
Otras canciones más íntimas y en clave acústica son Sota el teu balcó, con la colaboración de Pau Figueres a la guitarra, Sé que ets tu con el Pedal Steel de David Soler y Que et vagi bé.
Un disco ecléctico que incluye toques Indie (L’amor amb tu), y un merengue en castellano (Me preguntaba), compuesta durante un viaje del artista a México.
Joan Rovira (Camarles, Baix Ebre, 1982) es saxofonista licenciado en la ESMUC, guitarrista, compositor y cantante, pero ha decidido convertirse en uno de los cantautores catalanes de referencia, como él mismo dice: "el estudio y la calle me han llevado hasta aquí".
Fusiona los ritmos latinos con el pop más actual en canciones cargadas de letras vitalistas que hablan de la amistad, del amor, de la esperanza y de la superación personal. Su música se caracteriza por el optimismo y los ritmos festivos capaces de emocionar y hacer bailar al público sin parar durante sus conciertos.
Pasión Vega presenta en concierto su nuevo disco Pasión Almodóvar con una selección de canciones que forman parte del universo cinematográfico del director manchego Pedro Almodóvar.
Abril de 2026. Una visita a Cuenca. La ciudad alta parece casi inalcanzable pero se va abriendo al paso del caminante y se descubre a pinceladas, se avanza lentamente con atención a los detalles, te va envolviendo su generosa ofrenda de ocres, una esencia dulce de calles antiguas, escenario de historias de vida que fueron y van arriba y abajo. Cuenca, refugio de miradas eternas que en sus horizontes van quedando guardadas, también en nuestra memoria. Cuenca, la de la piel quebrada por hoces y ríos, la que celebró en el siglo XX su poeta Federico Muelas, la que envejece y revive en el XXI y cada día.

Notas legales
Servicios
• Contacto
• Cómo colaborar
• Criterios
• Estadísticas
• Publicidad
Síguenos