La cantante y activista brasileña Beth Carvalho, conocida como la "Madrina de la samba" murió este martes a los 72 años, según confirmó su equipo de prensa aunque sin precisar las razones del deceso. Carvalho estaba internada desde el pasado 8 de enero en el Hospital Pro-Cardiaco de Botafogo, en Río de Janeiro.

"Nuestra querida Beth Carvalho partió hoy a las 17:33 hora local (20:33 GMT) cercada del amor de sus familiares y amigos", comunicó la jefatura de Prensa de la artista, una firme defensora del expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, encarcelado hace más de un año.
Carvalho murió a las 17:33 hora local de este martes "rodeada de amor por sus familiares y amigos", confirmó en una nota el empresario de la artista, Alfonso Carvalho. Las causas de la muerte no fueron informadas, pero la artista estaba internada desde el pasado 8 de enero en el Hospital Pro-Cardiaco de Botafogo, en Río de Janeiro.
En 2012, la artista, nacida el 5 de mayo de 1946, fue sometida a una cirugía en la columna, lo que redujo su capacidad de movilidad pero no la alejó de los escenarios, de los que sin saber se despidió el año pasado cuando fue la invitada para celebrar las cuatro décadas de carrera del grupo de samba Fundo de Quintal.
Con más de cincuenta años de carrera, Carvalho era llamada de "madrina" por otros exponentes consagrados de la samba como Zeca Pagodinho, Arlindo Cruz y Jorge Aragão, con el que inmortalizó Coisinha do pai (cosita del padre), su mayor éxito musical.
El equipo de la cantante, agradeció "todas las manifestaciones de cariño y solidaridad en este momento" y añadió que "Beth deja un legado invaluable para la música popular brasileira y siempre será recordada por su lucha por la cultura y por el pueblo brasileño".
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.
Amanda Jara, hija de Víctor Jara y presidenta de la Fundación que lleva el nombre del músico chileno participa estos días en distintos actos en Barcelona relacionados con actividades de la institución que dirige. Amanda Jara habla desde una vida atravesada por la resistencia y la necesidad de mantener vivo un legado familiar y artístico, pero se presenta ante todo como una mujer consciente del mundo que habita, alejada de cualquier voluntad de construir una imagen heroica de sí misma.

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