Esta mañana ha tenido lugar, en el Centro de Estudios Lebaniegos de Potes, la entrega del Premio Beato de Liébana en la modalidad de Entendimiento y Convivencia a Silvio Rodríguez. En la misma ceremonia se ha entregado también el premio en la modalidad de Cohesión Internacional al Padre Ángel.
![]() Ángel García Rodríguez, el Padre Ángel, y Silvio Rodríguez.
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Tras recibir el Premio Beato en la modalidad de Entendimiento y Convivencia, Silvio Rodríguez ha confesado hacerlo "con humildad" y se ha declarado representante de "un pueblo grande como éste que me lo entrega". En un discurso breve, el cantautor ha puesto de manifiesto que procede de "un país parecido a éste, pequeño pero rebelde, que no quiso dejarse someter por un imperio".
Por su parte, el Padre Ángel se ha declarado "feliz" por recibir este Premio junto a su "admirado" Silvio Rodríguez, cuya música "comparte todo el planeta y todos admiramos".
El presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, por su parte, ha dicho que "Cantabria tiene el orgullo hoy de reunir a dos hombres a los que a su vez les une lo que debería unir a toda la humanidad: el amor al prójimo, la concordia y la solidaridad". Pese a ser "un católico y un agnóstico", por encima de cualquier diferencia comparten cualidades como la "humildad" y un compromiso con la "concordia y la humanidad frente a tanto atropello, guerra y opulencia", añadió.
El Premio Beato del Entendimiento y Convivencia ha sido concedido a Silvio Rodríguez a propuesta de la Casa de Cantabria en La Habana. Este galardón distingue a las personas destacadas en el desempeño de su actividad o por su trayectoria de contribución al entendimiento e integración en el ámbito internacional.
Ángel García Rodríguez es un sacerdote católico natural de Mieres (Asturias), fundador y presidente de la ONG "Mensajeros de la Paz" y Premio Príncipe de Asturias de la Concordia en 1994.
![]() Silvio Rodríguez; Miguel Ángel Revilla, presidente de Cantabria; y Ángel García Rodríguez, el Padre Ángel.
© Pepe Redondo
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El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.
Amanda Jara, hija de Víctor Jara y presidenta de la Fundación que lleva el nombre del músico chileno participa estos días en distintos actos en Barcelona relacionados con actividades de la institución que dirige. Amanda Jara habla desde una vida atravesada por la resistencia y la necesidad de mantener vivo un legado familiar y artístico, pero se presenta ante todo como una mujer consciente del mundo que habita, alejada de cualquier voluntad de construir una imagen heroica de sí misma.

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