Catorce músicos, un director/arreglista y una intérprete sobre el escenario. La unión entre las canciones francesas que más le gustan a Anna Roig y las composiciones exquisitas y cuidadosas de Alex Cassanyes.

Canciones de Jacques Brel, Claude Nougaro, Serge Gainsbourg, Barbara y otros autores que, al descubrirlas y enamorarse de ella, Anna había ido guardando en un cajón esperando poderlas cantar algún día.
Casualmente, todas con algún punto de esta tan necesaria ternura de la que a menudo parece que carezca el mundo.
Arreglos con el equilibrio justo entre potencia y dulzura, como la ternura. Llenos de matices, como la ternura. Perfectos para disfrutar aún más de estas canciones, con una nueva sonoridad que les rinde un grato homenaje, tanto por la exquisitez en la escritura del acompañamiento musical como por la delicadeza de los músicos en su interpretación.
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.
Amanda Jara, hija de Víctor Jara y presidenta de la Fundación que lleva el nombre del músico chileno participa estos días en distintos actos en Barcelona relacionados con actividades de la institución que dirige. Amanda Jara habla desde una vida atravesada por la resistencia y la necesidad de mantener vivo un legado familiar y artístico, pero se presenta ante todo como una mujer consciente del mundo que habita, alejada de cualquier voluntad de construir una imagen heroica de sí misma.

Notas legales
Servicios
• Contacto
• Cómo colaborar
• Criterios
• Estadísticas
• Publicidad
Síguenos