Joaquín Sabina se encuentra ya en su casa tras abandonar el hospital donde estaba ingresado tras ser sometido el pasado 13 de febrero a una intervención quirúrgica de evacuación de hematoma intracraneal producido por una caída al foso del escenario durante un concierto en Madrid.
![]() Joaquín Sabina este domingo a la salida de la Clínica Rúber.
© EP
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Joaquín Sabina ha salido del Hospital Rúber Internacional de Madrid sobre las 11,30 horas de este domingo después de recibir el alta médica, ha confirmado a Efe su representante, José Navarro "Berry", que ha señalado que el cantante, que se encuentra "bien", deberá ahora guardar reposo en casa durante un tiempo.
El 12 de febrero, Sabina sufrió una grave caída en el Wizkink Center de Madrid durante un concierto junto a Joan Manuel Serrat. Cayó al foso desde el escenario, a una altura aproximada de 1,70 metros, y aquejado de un fuerte dolor en el hombro hubo de interrumpir y posponer su actuación.
Tras los exámenes pertinentes, se diagnosticó que presentaba "traumatismo de hombro izquierdo, torácico y craneoencefálico", así como un "pequeño coágulo" del que fue intervenido sin complicaciones a la mañana siguiente.
Tras permanecer seis días en la UCI, el pasado martes fue trasladado a una habitación en planta al presentar "una evolución favorable", según informó entonces el centro médico "a petición del paciente".
Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.

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