La cantante santanderina afincada en Brasil Irene Atienza y el guitarrista brasileño Douglas Lora acaban de lanzar Chavela, un álbum en donde recrean nueve piezas del repertorio de la inolvidable Chavela Vargas.
Chavela es el segundo trabajo del dúo formado en 2011 en São Paulo (Brasil) por la cántabra Irene Atienza y el brasileño Douglas Lora y un homenaje a la gran dama de la canción mexicana Chavela Vargas por su reciente centenario.
Chavela recrea nueve canciones del repertorio de Chavela Vargas, entre las que se encuentran temas muy reconocidos como Luz de Luna o Macorina junto a clásicos de José Alfredo Jiménez como Amanecí en tus brazos y Que te vaya bonito, de Pedro Junco como Nosotros o de Armando Tejada Gómez y César Isella como Canción de las simples cosas; además otros temas como María Tepozteca, compuesta originalmente por la misma Chavela.
Irene Atienza, cantante y compositora, se formó en piano en el Conservatorio Ataúlfo Argenta de Santander y desde temprana edad compone sus propias canciones. A partir de 2007 comenzó a cantar en las principales casas de música de Barcelona, en espectáculos de diversos formatos que transitan principalmente entre el flamenco, el bolero y otros géneros latinoamericanos.
Douglas Lora, compositor y guitarrista, transita con versatilidad entre la música clásica y la popular, consolidando su lugar entre los artistas más destacados de su generación. Miembro del grupo "Brasil Guitar Duo" por más de 18 años, es también guitarrista de siete cuerdas de choro y samba con el "Trio Brasileiro" y el grupo "Caraivana".
Pasión Vega presenta en concierto su nuevo disco Pasión Almodóvar con una selección de canciones que forman parte del universo cinematográfico del director manchego Pedro Almodóvar.
Abril de 2026. Una visita a Cuenca. La ciudad alta parece casi inalcanzable pero se va abriendo al paso del caminante y se descubre a pinceladas, se avanza lentamente con atención a los detalles, te va envolviendo su generosa ofrenda de ocres, una esencia dulce de calles antiguas, escenario de historias de vida que fueron y van arriba y abajo. Cuenca, refugio de miradas eternas que en sus horizontes van quedando guardadas, también en nuestra memoria. Cuenca, la de la piel quebrada por hoces y ríos, la que celebró en el siglo XX su poeta Federico Muelas, la que envejece y revive en el XXI y cada día.

Notas legales
Servicios
• Contacto
• Cómo colaborar
• Criterios
• Estadísticas
• Publicidad
Síguenos