Zuaraz, el combo mexicano residente en Madrid, recupera el espíritu de la canción popular latinoamericana La Canícula, en el primer adelanto de lo que será su álbum debut.
¿Puede una panda de post-millennials de la diáspora mexicana instalados en la capital española rehabilitar la canción popular latinoamericana? ¿Existe una nueva vía para géneros como el son jarocho, el bolero o el tumbao? ¿Cómo sonarían Los Panchos si se unieran al groove de Vulfpeck? ¿Hay un Armando Manzanero o un Agustín Lara habitando en las voces universales de los hermanos Hernández?
"Bailando de cachetito pinto el cielo azul clarito", claman Zuaraz, el proyecto capitaneado por los hermanos mexicanos Santiago y Sebastián Hernández junto al compostelano Xoán Domíguez en el primer adelanto de lo que será Bugambilia, el álbum debut que publicará Raso Estudio a principios de 2021.
En La Canícula, esta primera muestra de lo que serán capaces en su primer álbum, que se ha grabado en Madrid en los Estudios Camaleón bajo la producción de Manuel Blanco (de Blanco Palamera), y se ha mezcla y masterizado en Ciudad de México, a cargo de Dave Parra (ingeniero de Café Tacvba y productor en trabajos de Julieta Venegas, Austin TV o Meme, entre otros); Zuaraz demuestra una innata capacidad para firmar melodías universales que nos trasladan a mediados de siglo en México o Cuba.
Los ecos a los conciertos en cantinas, tabernas o plazas, el espíritu mariachi de la Generación Z, su conexión con el groove de la música contemporánea y su pasión por las armonías vocales de los grandes de la canción popular, convierten a Zuaraz en sus embajadores transgeneracionales y a La Canícula en la primera muestra de un plato delicioso y colorido que podrá degustarse en solo unos meses.
El cantautor cubano Silvio Rodríguez dio a conocer en el Hay Festival de Cartagena de Indias (Colombia) Silvio Rodríguez, diario de un trovador, un libro que reúne textos inéditos de su cuaderno personal en diálogo con 143 fotografías del argentino Daniel Mordzinski, fruto de más de dos décadas de encuentros, viajes y trabajo compartido.
El catalán Raül Refree y la gallega Aida Tarrío, con su proyecto Gala i Ovidio, presentaron en el BarnaSants su álbum conjunto Un final que parece un principio, en una noche definida como una "hermandad galaico-catalana" por el director del ciclo, Marçal Girbau, que inauguró además el espacio Dopo BarnaSants.

Notas legales
Servicios
• Contacto
• Cómo colaborar
• Criterios
• Estadísticas
• Publicidad
Síguenos