Uno de los nombres más importantes de la música brasileña, con más de cincuenta discos editados y canciones en bandas sonoras de películas, Caetano Veloso acaba de firmar con Sony Music Brasil y también anuncia un álbum inédito para este año, el primero en su nuevo hogar.
Después de décadas en otro sello discográfico, Caetano Veloso se ha unido al equipo de Sony Music y celebra: "Me emocionó mucho ver que el equipo de Sony, sello que va a lanzar mi nuevo álbum de canciones inéditas, es tan competente. Creo que esto contribuirá mucho a la difusión de este trabajo que hice con tanta dedicación".
Caetano Veloso firmó el contrato la semana pasada, junto a Paulo Junqueiro, presidente de Sony Music Brasil. El presidente del sello también habló sobre el artista: "Caetano Veloso es uno de esos artistas que elige exactamente dónde quiere estar. Para nuestra suerte y alegría, nos concedió el honor de elegir a Sony Music. Gracias Caetano. Gracias Paula. ¡Bienvenido a la familia Sony Music!"
"El trabajo de Caetano siempre ha trascendido fronteras, generaciones, modas y categorizaciones. Caetano es un verdadero icono de la música mundial y su contribución a la cultura brasileña y latina es incalculable. Con un inmenso gusto y orgullo, la familia de Sony Music le da hoy la bienvenida a Caetano Veloso. Gracias Caetano por su confianza", añade Afo Verde, Chairman & CEO de Sony Music Latin Iberia.
Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.

Notas legales
Servicios
• Contacto
• Cómo colaborar
• Criterios
• Estadísticas
• Publicidad
Síguenos