La artista argentina Guadalupe Álvarez Luchía, residente en Madrid, se alía a la icónica cantautora uruguaya Ana Prada para firmar La Escalera, un alegre hit de espíritu rioplatense
![]() Guadalupe Álvarez Luchía.
© Nia Rosas
|
Han pasado tan solo seis meses desde que Guadalupe Álvarez Luchía abriera las puertas de su Terraza —su último álbum, lanzado en marzo tras la decisión de pausar el Dúo La Loba que compartía junto al músico Javier Calequi— en un álbum de renacimiento artístico, gestado al calor del estudio doméstico que habitaba en la terraza de su casa en la capital; pero la artista argentina residente en Madrid no ha parado de crear, y ya empieza a mostrar nuevas cartas.
La Escalera es una de ellas: una canción que recoge diferentes cadencias de ritmos rioplatenses entremezclados en un delicado y ultramelódico pop de autor, que además cuenta con la colaboración de Ana Prada, una de las cantautoras uruguayas más importantes de las últimas décadas, compañera generacional de artistas como Jorge Drexler, Martín Buscaglia o Fernando Cabrera, entre otros.
Juntas entonan una canción como La Escalera, manteniendo ese encanto por lo cotidiano, pero con un halo de luminosidad absolutamente radiante. Una canción de amor que bascula entre el pop de autor y el folk alternativo, con evidentes conexiones con el folclore rioplatense que tanto acompaña el registro de Guadalupe Álvarez Luchía en toda su obra.
En Barcelona tenemos la suerte de poder disfrutar de una cada vez más numerosa comunidad de artistas argentinos que habitan la ciudad y que enriquecen nuestra vida cultural. Con pocos días de diferencia tres de ellos han presentado sus respectivos trabajos discográficos en diversos espacios: en una librería abierta a la música, en la sede de un extraordinario refugio asociativo de Sants y en el auditorio de una biblioteca histórica.
La cantante mallorquina ofreció en el Palau de la Música de Barcelona, dentro del festival Guitar Bcn, un concierto de intensidad creciente en el que L’aigua no cansa, su nuevo disco, se convirtió en el auténtico centro del repertorio. Arropada por una banda de músicos extraordinaria, Maria del Mar Bonet volvió a demostrar que, cerca de cumplir sesenta años sobre los escenarios y los ochenta de vida, sigue instalada en un momento creativo y vocal fuera de lo común.

Notas legales
Servicios
• Contacto
• Cómo colaborar
• Criterios
• Estadísticas
• Publicidad
Síguenos