La banda catalana La Pegatina y la uruguaya La Vela Puerca nos traen Diez minutos, un nuevo avance, el tercero, del próximo disco de La Pegatina que publicarán la próxima primavera de la mano de Calaverita Records y Música Global.
Tras iniciar este camino junto a los holandeses Chef'Special con Down for love y los alemanes Querbeat con Nothing but a lie, ahora dan el salto a Latinoamérica con una de las formaciones más populares y conocidas del continente como son La Vela Puerca. Probablemente el grupo de rock más conocido de Uruguay de las últimas décadas, y una de las referencias que han inspirado más a los catalanes desde sus inicios.
Diez minutos es un tema que nos habla de las primeras impresiones, de los nervios de un primer contacto visual, de la necesidad del corazón y de la cabeza de contarse historias e imaginar futuros inexistentes, de proyecciones del deseo manejadas por la nocturnidad.
Esta canción es la primera que compone La Pegatina en clave de rock, con la que ha intentado llevar su forma de tocar y componer al estilo de los temas de La Vela Puerca. Algo que forma parte del experimento de este nuevo trabajo, en el que están siguiendo esta línea y haciendo lo mismo con el resto de artistas que colaboran en el proyecto.
Diez minutos consta de dos estrofas. La primera la escrita por La Pegatina desde su punto de vista, y la segunda contando exactamente lo mismo desde el punto de vista de La Vela Puerca y escrita por su vocalista Sebastián Teysera, "el Enano". Mismo mensaje, distinta forma de darlo.
A la canción le acompañará un vídeo con imágenes de ambos cantantes, Adrià y "el Enano", y un collage dirigido por Patricia Bolinches, directora de los dos últimos clips del grupo, y animado por Sánchez Cajal.
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.
Amanda Jara, hija de Víctor Jara y presidenta de la Fundación que lleva el nombre del músico chileno participa estos días en distintos actos en Barcelona relacionados con actividades de la institución que dirige. Amanda Jara habla desde una vida atravesada por la resistencia y la necesidad de mantener vivo un legado familiar y artístico, pero se presenta ante todo como una mujer consciente del mundo que habita, alejada de cualquier voluntad de construir una imagen heroica de sí misma.

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