El músico barcelonés Jordi Montañez publica el EP Dolça Victoria 10 anys (Satélite K 2022) para celebrar sus 10 años de carrera.
En Dolça Victoria 10 anys (Dulce Victoria 10 años, Satélite K 2022), Montañez vuelve a grabar las canciones que habían salido en su primer disco Dolça Victoria publicado en 2011 pero con una nueva sonoridad y una colaboración para cada canción.
En Et vull Lliure (Te quiero Libre) cuenta con la voz de Cesk Freixas; en Compaña (Compañera) con Meritxell Gené; en la canción Esparta está la colaboración de Pau Alabajos y para acabar Clàudia Cabero en la canción Carta a Luanda.
De este modo, Montañez quiere hacer un pequeño homenaje a unas canciones que ahora normalmente ya no interpreta en vivo, pero a las que tiene un cariño especial y —como él mismo explica— muchas de las personas que le siguen también. El próximo 1 de octubre lo presentará en el Parc Astronòmic del Montsec con la poeta Aina Torres.
Montañez es el proyecto musical del músico y autor Jordi Montañez (Barcelona, 1985). Ha editado los álbumes Dolça Victòria (Temps Record, 2011), Cançons d’ara (Mésdemil, 2013), Anòxia (Satélite K, 2015) y Minsk•Praga•Budapest (Satélite K, 2020), así como también un álbum en vivo, Anoxia Live at Beatgarden (Satélite K, 2017).
Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.

Notas legales
Servicios
• Contacto
• Cómo colaborar
• Criterios
• Estadísticas
• Publicidad
Síguenos