Benjamín Mackenna, histórico líder de la agrupación de folclore chileno Los Huasos Quincheros, falleció la tarde de este sábado 14 de enero, a los 88 años de edad.

Benjamín Mackenna formó parte del grupo folclórico Los Huasos Quincheros desde 1958 hasta 2018. Por 60 años fue la cara más reconocida de este conjunto que es reconocido por interpretar canciones como Si Vas Para Chile, Chile Lindo, Qué Bonita Va, Yo Vendo Unos Ojos Negros, Cocoroco, El Pobre Pollo, Mi Caballo Blanco o El Corralero.
Carlos Benjamín Mackenna Besa nació el 3 de julio de 1934 y, además de la música, trabajó en el ámbito publicitario. Estudió derecho y su iniciación en la cultura se concretó en la agrupación infantil Los Cuatro Huasitos.
En 1958 se unió a Los Huasos Quincheros y desde 1965 fue su líder. En 2018 dejó la agrupación y la despedida se concretó con un concierto que se llevó a cabo en el Teatro Municipal de Las Condes, el que fue animado por César Antonio Santis y al que asistieron diversos artistas como Valentín Trujillo, Los Cuatro Cuartos, Ginette Acevedo y Horacio Saavedra.
Declarado pinochetista trabajó para el gobierno militar y participó en la campaña del sí. Aunque lo negó parcialmente, existen testimonios que le atribuyen a él la censura en Chile de Víctor Jara, Paco Ibáñez y Silvio Rodríguez, entre otros; y la prohibición de instrumentos andinos como el charango, la quena o la zampoña que estaban vinculados a la Nueva Canción Chilena y que no correspondían a la imagen de chilenidad que buscaban los militares y que Mackenna defendía.
En febrero de 2021, el artista sufrió un derrame cerebral que afectó parte de su movilidad en el lado izquierdo de su cuerpo.
Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.

Notas legales
Servicios
• Contacto
• Cómo colaborar
• Criterios
• Estadísticas
• Publicidad
Síguenos