Dentro de esa panorámica sobre las etapas de la existencia que es Toda la vida, un día, su próximo álbum, Sílvia Pérez Cruz canta a la magia de la palabra, a sus ventajas y limitaciones, en Nombrar es imposible, su nuevo tema, disponible desde hoy.
Nombrar es imposible es otro paso más hacia el lanzamiento del que esta primavera se convertirá en Toda la vida, un día, el octavo trabajo en solitario de Sílvia Pérez Cruz, una reflexión sobre lo cíclico de la vida que contará con la colaboración de artistas como Pepe Habichuela, Carmen Linares, Carles Benavent, Natalia Lafourcade o Salvador Sobral, entre otros.
Nombrar es imposible pertenece al quinto movimiento del álbum, el llamado Renacimiento, que parte del concepto de la muerte como un proceso de transformación. En Toda la vida, un día, la cantante y compositora catalana ordena las etapas de la vida para celebrar ese renacimiento y todas las edades. Es un álbum de mucha composición y arreglo propios, muy personal, en el que sintió esa especie de renovación que describe al crear letras y armonías.
Su nuevo tema nace con una intro del dramaturgo Pablo Messiez escrita para el disco Farsa (género imposible), de 2020. "Quise hacer una canción que hablara de las ventajas y limitaciones de la palabra.", explica Silvia. Y de ahí surgió una deliciosa composición embellecida por la participación de músicos cubanos amigos de la catalana, unas flautas y coro, y un vídeo rodado en La Habana especialmente elegante.
Nombrar es imposible llega apenas tres semanas después de Toda la vida, un día, el tema que da título al álbum, en el que colabora con la argentina Liliana Herrero.
El Cancionero y Discografía de Violeta Parra, impulsado por cancioneros.com, continúa siendo una de las investigaciones documentales más importantes dedicadas a la universal artista chilena. Cuatro años de investigación permitieron recuperar 520 canciones, reconstruir su discografía, corregir numerosos errores históricos y fijar datos fundamentales sobre una de las figuras esenciales de la música latinoamericana.
Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.

Notas legales
Servicios
• Contacto
• Cómo colaborar
• Criterios
• Estadísticas
• Publicidad
Síguenos