Ricardo Iorio, conocido como la máxima figura del heavy metal argentino, falleció a los 61 años de edad en Coronel Suárez, una localidad bonaerense donde residía desde hacía varios años. Su muerte, que conmovió a la escena musical argentina, se debió a un infarto, según confirmó su abogado, Juan Ignacio Vitalini.

Ricardo Iorio se encontraba en su vivienda junto a su pareja cuando comenzó a sentirse mal, lo que llevó a su pareja a solicitar asistencia médica a la sala de San Eloy, donde lamentablemente fue declarado fallecido. La noticia fue confirmada por el director provincial del Ministerio de Seguridad, Federico Montero, quien detalló que recibieron una llamada de la sala médica de San Eloy, donde la esposa de Iorio solicitó una ambulancia debido a su descompensación. A su llegada, los paramédicos intentaron reanimarlo sin éxito y confirmaron su fallecimiento "aparentemente por causas naturales."
La figura de Iorio en la escena musical argentina se consolidó en la década de los ochenta, cuando lideró bandas icónicas como V8, Hermética y Almafuerte. Su influencia y contribución al género del heavy metal argentino lo hicieron un referente indiscutible, y es un letrista reconocido por su habilidad para reflejar las inquietudes de su generación.
Tras la ruptura de V8, Iorio lideró Hermética, una banda que también dejó una profunda huella en la escena del rock pesado argentino con álbumes como Ácido Argentino y Víctimas del Vaciamiento. Más tarde, en los años noventa, Iorio inició una nueva etapa al frente de Almafuerte.
A lo largo de su carrera, Iorio expresó influencias de folcloristas como José Larralde y promovió un fuerte nacionalismo. A pesar de opiniones extremas y controversiales próximas al nazismo, Iorio fue respetado y apreciado por sus compañeros de profesión. La comunidad artística argentina despidió al ícono del heavy metal con mensajes en las redes sociales, destacando su impacto en la escena musical y su dedicación a su arte.
Amanda Jara, hija de Víctor Jara y presidenta de la Fundación que lleva el nombre del músico chileno participa estos días en distintos actos en Barcelona relacionados con actividades de la institución que dirige. Amanda Jara habla desde una vida atravesada por la resistencia y la necesidad de mantener vivo un legado familiar y artístico, pero se presenta ante todo como una mujer consciente del mundo que habita, alejada de cualquier voluntad de construir una imagen heroica de sí misma.
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.

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