El cura obrero y cantautor chileno Fernando Ugarte falleció anoche en Roma a los 91 años de edad.

Nacido el 3 de junio de 1933, Ugarte fue una figura fundamental en la historia musical y social de Chile, cuya trayectoria está indisolublemente ligada a la Nueva Canción Chilena y al movimiento popular del país. Su muerte marca el adiós a una voz que cantó con fervor por la libertad y la dignidad de los pueblos latinoamericanos.
Conocido como "El cura", Fernando Ugarte fundó el grupo Los Perales durante su juventud, pero su legado musical alcanzó una mayor dimensión al convertirse en uno de los principales representantes de la Nueva Canción Chilena. En este movimiento artístico y social, Ugarte dejó una huella imborrable con sus décimas y composiciones cargadas de profundo compromiso político y sensibilidad poética.
El golpe de Estado en Chile en 1973 cambió radicalmente su vida. Obligado a abandonar su tierra natal tras la instauración de la dictadura de Augusto Pinochet, Ugarte se exilió en Roma, Italia, junto a su familia. Desde allí continuó su labor como compositor y activista, utilizando su música como arma en la lucha contra la opresión y como puente para mantener viva la memoria y las aspiraciones del pueblo chileno.
Sus canciones y décimas, impregnadas de un fuerte mensaje social y político, se convirtieron en un testimonio de las luchas populares de Chile y América Latina. Más allá de su faceta musical, Ugarte fue un combatiente incansable por los derechos humanos, la justicia y la libertad, valores que defendió hasta el final de sus días.
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.
Amanda Jara, hija de Víctor Jara y presidenta de la Fundación que lleva el nombre del músico chileno participa estos días en distintos actos en Barcelona relacionados con actividades de la institución que dirige. Amanda Jara habla desde una vida atravesada por la resistencia y la necesidad de mantener vivo un legado familiar y artístico, pero se presenta ante todo como una mujer consciente del mundo que habita, alejada de cualquier voluntad de construir una imagen heroica de sí misma.

Notas legales
Servicios
• Contacto
• Cómo colaborar
• Criterios
• Estadísticas
• Publicidad
Síguenos