El compositor, etnomusicólogo y director teatral napolitano Roberto De Simone ha muerto en Nápoles a los 91 años. Fue autor de La gatta Cenerentola y fundador de la Nuova Compagnia di Canto Popolare. En su Cantata per Masaniello colaboró el grupo chileno Inti-Illimani, en una obra que unió la tradición napolitana con la música latinoamericana.
El compositor, musicólogo, etnomusicólogo, dramaturgo y director de escena Roberto De Simone ha fallecido este domingo 6 de abril en su casa de Nápoles a los 91 años. Considerado una de las figuras más influyentes en la recuperación y reinterpretación de la música popular del sur de Italia, su legado abarca tanto la creación escénica como la investigación sobre las tradiciones orales y rituales de la cultura partenopea.
Nacido en Nápoles en 1933, De Simone descubrió desde muy joven la vitalidad de la música popular campana durante los años que su familia pasó en Somma Vesuviana, a raíz de los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial. Aquel contacto directo con los cantos y rituales campesinos marcó profundamente su vida y obra. A lo largo de las décadas siguientes, se convirtió en uno de los mayores estudiosos de los repertorios tradicionales del sur de Italia, especialmente de la tarantela, la tammurriata y las formas dramáticas populares.
Fundador en 1967, junto a Eugenio Bennato y otros músicos, de la Nuova Compagnia di Canto Popolare, De Simone contribuyó decisivamente a llevar la música tradicional napolitana a escenarios de prestigio y a un público amplio. Con este conjunto rescató piezas olvidadas del repertorio popular, como Tammurriata nera, que convirtió en éxito discográfico en los años setenta. También trabajó en la recuperación del repertorio de la ópera buffa napolitana del siglo XVIII, situando esa tradición en el centro del debate cultural contemporáneo.
Su creación más emblemática fue La gatta Cenerentola, estrenada en 1976, una ópera musical basada en un texto de Giambattista Basile, que revolucionó el teatro italiano por su fusión de lenguas, músicas y teatralidades diversas. La obra supuso un punto de inflexión en la forma de concebir la dramaturgia musical en Italia.
A finales de los años ochenta, De Simone compuso la Cantata per Masaniello, una obra que unía canto popular, textos dramáticos e instrumentación contemporánea, y que fue representada por primera vez en el Teatro Mercadante de Nápoles en 1989. En esa puesta en escena participó el grupo chileno Inti-Illimani, en una colaboración que sumó la sonoridad andina a la estructura coral y narrativa de la obra.
Además de su trabajo escénico, Roberto De Simone desarrolló una extensa labor como investigador, pedagogo y gestor cultural. Dirigió el Conservatorio de San Pietro a Majella de Nápoles, el Teatro San Carlo y el Teatro di San Domenico de Crema. Su actividad como académico y divulgador contribuyó a consolidar una mirada crítica sobre el patrimonio cultural del sur de Italia.
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.

Notas legales
Servicios
• Contacto
• Cómo colaborar
• Criterios
• Estadísticas
• Publicidad
Síguenos