El veracruzano Rafa Mesa, desde 2018 en su alter ego artístico Pehuenche, se presentó en formato quinteto en Barcelona dentro de su primera gira europea que le ha llevado a Londres, Copenhague, a varios escenarios de Barcelona y finalmente Madrid.
![]() Rafa Mesa, «Pehuenche»
© Carles Gràcia Escarp
|
Fue un concierto intimista en un lugar excepcional. La noche del 23 de mayo fue todo un privilegio poder conocer y disfrutar en cercanía la propuesta de Pehuenche dentro de la programación del Ciclo de Conciertos "Atocar", en el escenario del sorprendente y bellísimo Teatro La Massa, situado en el núcleo antiguo de Vilassar de Dalt, localidad cercana a Barcelona.
Rafa Mesa, nacido en Xalapa el 6 de septiembre de 1985, es autor e intérprete de unas composiciones que son crónica de sus vivencias, de la vida que transita, de lo que le pasa y le pesa. Sus canciones son fiel reflejo del amor amante, del amor amigo, del amor que acaba en decepción, de su otro amor adictivo y matador, y también del amor de madre, afectos y sensaciones todos a flor de piel, tal y como después muestra en sus directos, tanto en su repertorio como en su original manera de cantar.
Su propuesta es una suerte de delicado eslabón entre la canción de autor, las propias raíces y la modernidad, con aires que beben del folk mexicano, con el poso que da el bolero en fusión con su forma de decir, con ese aire único, cálido y sensorial, se puede afirmar que Rafa encontró su voz personal, intensa y a veces teatral, sus composiciones y su forma de interpretarlas es su aportación al mundo de la canción de autor.
En cuanto a su obra discográfica, se inició con un EP de seis canciones en 2018 bajo el título de Vendaval, y tras algunos discos sencillos, llegó el LP Vida Ventura en 2022 con trece canciones, siguió con otro EP de tres canciones en 2023: Vida Ventura en vivo. Algunas sabrosas colaboraciones (Carlos Sadness, Ponce, El Mulu, Beta, Fabiola Roudha, Emilia Borlone, Belén Cuturi, El David Aguilar, entre otros) y ya en 2026 de momento ha ido compartiendo temas sencillos (Mal de amores, Todo es bello y Ya sabré) que formarán parte de su próximo disco que parece verá la luz en este año: Juro que no morí.
En el concierto, la primera en la noche fue directa al corazón, Pehuenche se acercó al público desde el fondo del teatro, con su bajo y en solitario, todo un crooner, inició el concierto con Mal de amores, bolerazo moderno y una de sus más recientes canciones: "Con un suspiro te lo digo, lejos de odiarte debo extrañarte pues me has partido en lo que soy..." Sólo ya con este tema Pedro Almodóvar debería ir tomando nota de colaboración para alguna próxima banda sonora, no se equivocaría.
![]() Pehuenche con su banda.
© Carles Gràcia Escarp
|
En la segunda apareció la banda al completo en escena, ya no lo abandonaría, una banda mágica: Germán Reccitelli (trompeta), Mariano Guillio (bongo), Clara Besfamille (coros y teclado) y Esteban Ricardez (bajo) y creció el dolor con los sentimientos heridos en Pasado y olvido y también en Camina. Y nos compartió un homenaje al amor maternal: Marakame, con referencia a una figura mística y chamánica aunque en verdad la guía espiritual es su madre. Otro tema de reciente publicación es Ya sabré, en la que se pregunta "Por qué el amor nos duele tanto", intensidad y más intensidad; como en Eso, pero ahí con la esperanza de que el amor permanezca a pesar de todos los quebrantos.
Cómo arrastra su voz para dejarla suspendida en el aire en El vacío: "Llevo en el alma un vacío que no me deja caminar..." y en Me lastimaste el corazón afirma: "Sé que he llegado tarde a buscar tu cariño...", estos dos últimos se incluirán en su próximo disco de estudio, son temas de los de escuchar tequila en mano. Y más tarde llegó una versión que Pehuenche tampoco ha grabado del bolero Cien años popularizado por Pedro Infante en los años 50 del siglo pasado y que en 2021 cantó también Natalia Lafourcade, ay, las heridas del amor: "Me duele hasta la vida saber que me olvidaste, pensar que ni desprecio merezca yo de ti..."
La banda y su voz cantante fueron cerrando el concierto con dos últimos temas, de nuevo el devenir amoroso hecho canción, con calma y con pasión, con Lo sagrado y Mi soledad, en ocasiones tan conectados y tan solos al mismo tiempo. Todas las canciones en el directo ganan fuerza y belleza, el concierto fue una completa celebración del amor, Pehuenche le cantó a todas sus caras, alegrías y dolores, a tocar y en cercanía. La única duda que me llevé fue cómo andarán en estos momentos los sentimientos y afectos de nuestro protagonista, inspiración no parece faltarle, ojalá que le vaya bonito.
En Barcelona tenemos la suerte de poder disfrutar de una cada vez más numerosa comunidad de artistas argentinos que habitan la ciudad y que enriquecen nuestra vida cultural. Con pocos días de diferencia tres de ellos han presentado sus respectivos trabajos discográficos en diversos espacios: en una librería abierta a la música, en la sede de un extraordinario refugio asociativo de Sants y en el auditorio de una biblioteca histórica.
La cantante mallorquina ofreció en el Palau de la Música de Barcelona, dentro del festival Guitar Bcn, un concierto de intensidad creciente en el que L’aigua no cansa, su nuevo disco, se convirtió en el auténtico centro del repertorio. Arropada por una banda de músicos extraordinaria, Maria del Mar Bonet volvió a demostrar que, cerca de cumplir sesenta años sobre los escenarios y los ochenta de vida, sigue instalada en un momento creativo y vocal fuera de lo común.

Notas legales
Servicios
• Contacto
• Cómo colaborar
• Criterios
• Estadísticas
• Publicidad
Síguenos