El bandoneonista argentino Rodolfo Mederos, una de las figuras más emblemáticas del tango, piensa que ese ritmo murió en su país y aseguró que en la actualidad sólo se produce allí "una triste y burda muestra para los turistas".
AFP/Redacción - "Para mí no hay más tango en Argentina. Disculpen mis compatriotas que lo diga pero lo que hay ahora es un oportunismo y una ignorancia muy grandes. Todo lo que ocurre ahora tiene que ver con una 'Mc-Donaldizacion' del tango", dijo Rodolfo Mederos de visita en la capital colombiana.
"El tango en Argentina fue lo que fue y desde los años 50 se deteriora. Ahora queda una pequeña muestra, una triste y burda muestra para el turismo. Es letra muerta y me apena esa situación", enfatizó el compositor que grabará en la nación andina un disco con la Orquesta Sinfónica Nacional de Colombia.
"Quienes hacemos tango nos asemejamos a los arqueólogos. No nos queda más remedio que buscar en el pasado a aquellos esqueletos en permanente estado de fosilización. Alguna vez se hizo un tango auténtico pero ahora sólo nos queda su recuerdo. Intentamos recuperar lo más que se pueda", añadió.
Sobre la nueva grabación, Mederos enfatizó: "Va a ser un disco amoroso, como mi relación con estos músicos. La idea es presentar tangos viejos, de la guardia intermedia, alguna música nueva, varios temas de (Ástor) Piazzolla, para hacer un recorrido musical profundo y armónico a través del tango".
Mederos grabará con la Sinfónica colombiana su versión del Concierto Aconcagua para Bandoneón y Orquesta de Piazzolla, bajo la producción del venezolano Carlos Izcaray. El disco saldrá al mercado en el segundo semestre de 2010.
"Entrego todo mi agradecimiento a Colombia porque este es un proyecto que no es fácil de hacer. Con el apoyo de todos los involucrados estamos logrando mostrar una faceta posible para el tango y recuperar la memoria, también porque hay tangos muy antiguos que han caído en el olvido", añadió.
Mederos será uno de los artistas argentinos invitados, junto a Fito Páez, León Gieco y el Quinteto Ástor Piazzolla, al Tercer Congreso Iberoamericano de Cultura que se realizará en julio en Medellín (noroeste de Colombia). También asistirán Silvio Rodríguez, los Van Van, Jorge Drexler, Rosario y Antonio Carmona, entre otros.
"Me siento honrado de haber sido invitado, porque creo el tango merece hacer unas reflexiones. Este tipo de encuentros son necesarios en un mundo que se cae a pedazos. Sólo a través de la recuperación de la sensibilidad se podrá salvar la raza", concluyó Mederos, de 70 años de edad.
Este movimiento musical reúne desde músicos muy jóvenes hasta contemporáneos de Piazzolla, quien revolucionó la estética del género en los años 60, 70 y 80. Entre ellos se cuenta a Mederos, Juan José Mosalini y César Stroscio, maestros del bandoneón, y al pianista Gustavo Beteylmann.
Virtuoso del bandoneón, Rodolfo Mederos (Buenos Aires 1940) tocó con la orquesta de Piazzolla durante varios años. También con la de Osvaldo Pugliese y Lorenzo Barbero, considerados tres de los grandes del tango en Argentina. Ha colaborado con Joan Manuel Serrat en Nadie es perfecto con Historia de Vampiros y Benito y en Cansiones, con Fangal y El último organito.
Tras la publicación del disco Tinc una casa al mar, Joan Isaac vuelve a editar un nuevo trabajo: Azimut, en el que se encuentra acompañado por el músico y compositor Eduard Iniesta. Durante 2023 fue publicada una recopilación antológica de la obra del artista, compuesta por veinticinco cedés, como parte de la conmemoración de sus cincuenta años de oficio y 70 de vida, que culminó con un gran concierto en El Palau de la Música catalana y la edición de Joan Isaac al Palau en 2024. Azimut es su más reciente creación, una obra protagonizada por unos textos profundamente poéticos, vestidos fundamentalmente por voz y cuerdas.
Hay discos que no necesitan levantar la voz. Azimut es uno de ellos. Joan Isaac presenta un trabajo hecho desde la contención, desde ese lugar donde la canción deja de ser ornamento para convertirse en algo casi necesario. Un disco minimalista, preciosista, trabajado con una delicadeza profundamente orgánica. Como todo en Isaac, un acto de fe.

Notas legales
Servicios
• Contacto
• Cómo colaborar
• Criterios
• Estadísticas
• Publicidad
Síguenos