Ayer Ramon de España recordaba en el El Periódico a Jeanine Deckers, una monja dominica más conocida como Soeur Sourire (Sor sonrisa), a raíz del biopic franco-belga dirigido por Stijn Coninx e interpretado por Cécile de France. Hay vidas que superan cualquier guión cinematográfico.
Jeanine Deckers, Soeur Sourire —o The singing Nun que es como se hizo famosa en el entorno anglófono— es básicamente conocida por esa canción que compuso a modo de himno de su congregación: Dominique. Ese pegadizo "Dominique-nique-nique s'en allait tout simplement, routier pauvre et chantant..." se convirtió en número uno en varios países del mundo (incluido los USA) y llegó a vender millones de discos de los que su autora no vio un centavo.
Jeanine Deckers nació el 17 de octubre de 1933 en la Bélgica francófona en el seno de una familia tremendamente conservadora que la internó en un convento en el 1959 al sospechar de su homosexualidad. Allí compuso, ya en 1963, Dominique y su superiora —monja pero no tonta— viendo el potencial de la canción, firmó un contrato con Phillips por el cual los beneficios se repartirían entre la discográfica y el convento. Jeanine, apresada por los votos de obediencia y de pobreza no podría mostrar ni su cara ni su nombre real ni tan siquiera en la portada del disco, que hubo de publicarlo con el apodo de Soeur Sourire.
Jeanine debió cansarse de sonreír —si es que realmente lo había hecho nunca— y abandonó los votos en 1966, para iniciar una carrera lejos de los tentáculos del convento, pero descubrió que ni su nombre ni su cara eran conocidos y que no podía utilizar tampoco el apodo Soeur Sourire porque era propiedad de la Iglesia. Decidió entonces continuar su carrera musical bajo el nombre de Luc Dominique y cayó en las manos de un manager sin escrúpulos que, además de desvirgarla, la llevaría a cantar por los peores tugurios del mundo con escaso éxito.
Durante esa época y, a pesar de su profunda religiosidad, Jeanine tuvo muchos enfrentamientos con la Iglesia Católica debido a su posición crítica en contra de su conservadurismo. El peor de ellos fue a raíz de La pillule d’or (La píldora de oro), una canción dedicada a la píldora anticonceptiva ("Glorificado sea el Señor por la píldora dorada") que le supuso un ataque frontal de la Iglesia que llegó al terreno personal al criticar su relación con Annie Pescher, su novia.
![]() Jeanine Deckers y Annie Pescher
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Cuando su carrera musical terminó, la ex-monja y su compañera abrieron una escuela para niños autistas, pero a principios de los ochenta el gobierno belga le reclamó una importante cantidad de dinero en concepto de impuestos —más intereses de demora— sobre las ganancias de sus discos. Jeanine evidentemente no disponía de los recibos conforme había cedido sus derechos y la Iglesia, lógicamente, no reconoció ni asumió la deuda.
Acosadas por las deudas y sumergidas en una profunda depresión Jeanine y Annie decidieron poner fin a sus vidas el 29 de marzo de 1985.
Jeanine Deckers nació en el país de Jacques Brel, grabó con la discográfica de Mercedes Sosa y murió a la edad y manera de Violeta Parra. Posiblemente la monja trovadora no tuvo el talento de ninguno de los tres, pero no sé por qué, su vida me inspira una profunda ternura.
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