¿Qué será de Malpaís ahora que el pianista Manuel Obregón y el violinista Iván Rodríguez están a la cabeza del ministerio de Cultura?
Rodolfo González Ulloa/EF - Pues seguirán con su agenda, pero con artistas invitados que le darán un sonido particular al grupo, sin pretender igualar el sonido de los ausentes.
Malpaís ofrece de 4 a 10 conciertos mensuales, según la temporada. Para el periodo 2010, el grupo se concentrará más en Costa Rica, a pesar de tener invitaciones al exterior. Según Luciano Capelli, productor de Papaya Music, sello que impulsa la música de Obregón y Malpaís, no hay impedimento legal para que el Ministro suba al escenario. Es más un asunto de agenda.
Malpaís más concentrado
Jaime Gamboa, músico y letrista del grupo, estimó que por las presiones propias de la agenda de gobierno, existe por lo menos un 20% de las presentaciones en las que el grupo no contará con dos de sus músicos.
Para estas ocasiones, Gamboa informó que su hermano Fidel está preparando arreglos especiales que se adapten a distintos instrumento e intérpretes.
“La idea no es sustituir a Iván y a Manuel, sino ofrecer al público un sonido distinto, aunque con las mismas canciones.
En todos estos casos, se avisará a la gente quiénes participarán en los conciertos”, dijo Gamboa. Malpaís también prepara un nuevo disco, en el que participarán Obregón y Rodríguez, sin problema.
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.
Amanda Jara, hija de Víctor Jara y presidenta de la Fundación que lleva el nombre del músico chileno participa estos días en distintos actos en Barcelona relacionados con actividades de la institución que dirige. Amanda Jara habla desde una vida atravesada por la resistencia y la necesidad de mantener vivo un legado familiar y artístico, pero se presenta ante todo como una mujer consciente del mundo que habita, alejada de cualquier voluntad de construir una imagen heroica de sí misma.

Notas legales
Servicios
• Contacto
• Cómo colaborar
• Criterios
• Estadísticas
• Publicidad
Síguenos