El trovador mexicano Édgar Oceransky padece una rara enfermedad debido a un virus que ataca el sistema inmunológico, aunque ahora se encuentra fuera de peligro.
Apenas el pasado 19 de marzo, el trovador Edgar Oceransky había ofrecido un concierto en el Lunario del Auditorio Nacional junto a Raúl Ornelas en un concepto al que llamaron "Dos necios de verdad".
Dos meses después, Oceransky se debate, literalmente, entre la vida y la muerte a causa de uno de esos raros virus que atacan el sistema inmunológico y que la medicina moderna no ha podido prevenir.
De inmediato ha surgido un grupo de amigos que se unieron para realizar una serie de conciertos en apoyo a Oceransky ya que el tratamiento de su enfermedad (que implicó incluso un infarto) costó mucho dinero y lo ha dejado muy cerca de la bancarrota.
Habitante del rumbo del norte de la ciudad de México (incluso más al norte de lo que vive Fernando Delgadillo, el "trovador "metropolitano" por excelencia), Édgar trabajó muchos años en el anonimato con conciertos en casas de cultura del rumbo de Lomas Verdes, valle Dorado y Tlalnepantla.
Su esfuerzo rindió frutos hacia 2005 cuando comenzó a circular en el circuito de trovadores: conciertos en el Foro Felipe Villanueva del Parque Naucalli, en el Metropolitan, en peñas de las colonias Condesa, Roma y Escandón de la ciudad de México.
Édgar Oceransky está ahora fuera de peligro y este domingo se realizó el primer concierto en su beneficio con la presencia de Fernando Delgadillo, Edel Juárez, Leonel Soto, Lazcano Malo y Raúl Ornelas.
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