Imputados vinculados a la SGAE desviaron fondos para uso particular por más de 30 millones de euros (40,5 $US millones), según se desprende del sumario del denominado 'caso Saga' que instruye en la Audiencia Nacional el juez Pablo Ruz.
![]() José Luis Rodríguez Neri, presunto cabecilla de la trama.
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Según datos de la Cadena Ser recogidos por Europa Press, los imputados tenían la seguridad de que las facturas "iban a ser pagadas en último caso por la Sociedad de Autores a través de un entramado de sociedades aparentemente independientes diseñadas por los imputados y que no realizaban ninguna actividad de prestación de servicios como para recibir esos ingresos".
"Los gastos, las facturas, dice el sumario, son totalmente suntuarios. Compras y alquiler de coches, viajes de lujo, apartamentos para el verano, regalos de empresa, joyas, lencería y hasta las compras del supermercado".
Asimismo, se señala que estos gastos "no son propios de una actividad de servicios sino más bien de una economía doméstica", según informes tanto de la agencia tributaria como de la Guardia Civil.
Las más llamativas
Entre las facturas más llamativas, figura por ejemplo "las de hoteles como el Copacabana Palace de Río de Janeiro o el Ritz de Nueva York". Además, en el caso José Luis Rodríguez Neri, presunto cabecilla de la trama, "existen facturas de una jamonería o un restaurante de Venecia".
También es descomunal la cifra que otra de las imputadas, Elena Vázquez, gastó en el año 2007 en asuntos exclusivamente particulares: más de 215.000 euros.
"Los investigadores aportan al juez centenares de facturas que fueron pagadas a través de las empresas intermediarias y que sirvieron para abonar por ejemplo el gimnasio, los gastos del supermercado durante años, pequeños electrodomésticos o viajes de ensueño a La Habana por 4.200 euros".
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