El eco del concierto de Silvio Rodríguez perdura hoy en Santiago de Cuba, donde sus canciones conmovieron a miles de personas que lo acompañaron en algunas de ellas como un coro gigantesco.
![]() Silvio Rodriguez en Santiago de Cuba.
© Iván Soca
|
En la explanada de la Plaza de la Revolución Antonio Maceo, inaugurada 20 años atrás con la clausura del IV Congreso del Partido Comunista de Cuba, Silvio Rodríguez desgranó sus melodías durante más de dos horas, acompañado por el trío Trovarroco, Niurka González y Oliver Valdés.
Con emocionadas palabras para la ciudad de Santiago, iniciaba Silvio su actuación expresando: “Estamos en Santiago en tributo al ejemplo patriótico del Titán de Bronce, estamos en Santiago por afinidad con los que aquí trabajan amorosamente para mejorar nuestro país, estamos en Santiago celebrando junto Alberto Lescay y sus compañeros el onomástico 20 de este Conjunto Monumentario.
Uno de los más emotivos momentos fue la interpretación de El Necio, devenida himno para los revolucionarios en tiempos difíciles e interpretada por él a petición de Fidel Castro durante aquel evento partidista, que se desarrolló en el cercano teatro Heredia.
Otras piezas como Ojalá, Unicornio, El papalote, Óleo de mujer con sombrero, Pequeña serenata diurna, Reparador de sueños, Te doy una canción y La maza fueron acogidas con entusiasmo por el público, en el cual se juntaron varias generaciones de cubanos.
Una especial empatía se estableció al cantar El Mayor, por ser una de las preferidas por René González, el antiterrorista cubano recientemente liberado tras 13 años de cárcel en Estados Unidos, e impedido de regresar a su país hasta dentro de tres años por una arbitraria decisión judicial.
Muchos recordaron que esos acordes fueron elegidos por René para escucharlos, momentos después de su excarcelación.
Silvio Rodríguez recibió la sorpresa de que dos de sus compañeros de Santiago de Cuba que cumplieron misión internacionalista junto a él en la República Popular de Angola, subieron al escenario a saludarlo uniéndose en un fuerte abrazo, se trataba de René Durán, dirigente de Comercio y Gastronomía y el Mago Ayra, miembro de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba, UNEAC.
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.

Notas legales
Servicios
• Contacto
• Cómo colaborar
• Criterios
• Estadísticas
• Publicidad
Síguenos