El cantautor valenciano Tomàs de los Santos ha ganado el IV Premio Miquel Martí i Pol por su musicación del poema Homenatge anònim XV de Vicent Andrés Estellés.
![]() Tomàs de los Santos recibe la obra del escultor Josep Bofill de manos de Montserrat Sans, viuda de Miquel Martí i Pol.
© Xavier Pintanel
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El cantautor valenciano Tomàs de los Santos ha ganado el IV Premio Miquel Martí i Pol que forma parte del Certamen Terra i Cultura y que otorga el Celler Vall Llach, propiedad del trovador Lluís Llach y de Enric Costa, en ésta su cuarta convocatoria.
El galardón — dotado con 5.000 euros y una obra del escultor Josep Bofill— reconoce las mejores poesías catalanas musicadas y quiere reconocer el talento de los cantautores y músicos en su aproximación a la poesía catalana.
De los Santos ha ganado el premio por la musicación de Homenatge anònim XV, del poeta valenciano Vicent Andrés Estellés.
En cuanto al premio especial del jurado, que corresponde a la segunda canción más votada, ha sido por la canción Decapitació I de El Petit de Cal Eril a partir de un poema de Pere Quart.
Los finalistas de esta edición del Premio han sido Guiem Soldevila, por la musicación de la Teoria de l'absència de Ponç Pons; Imma Ortiz, por la canción A mig aire de Miquel Martí i Pol; Kibor, que puso música a Tarongina - cançó de maig de Apel·les Mestres, y Yacine & The Oriental Groove, por la canción Nodreix l'amor de Joan Maragall.
Los componentes del jurado han sido: Laura Almerich (músico), Lluís Gendrau (periodista y director editorial del Grupo Enderrock), Marcel Gorgori (periodista y comunicador), Ramon Muntaner (director de la SGAE en la Zona Mediterránea), Josep Roca (sommelier del restaurante El Celler de Can Roca) y el propio Lluís Llach.
![]() Los miembros del jurado junto a los premiados y finalistas del IV Premio Miquel Martí i Pol.
© Xavier Pintanel
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En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.

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