La anomalía que supone el Barnasants se ha hecho más y más grande: tenemos un escaparate consagrado a músicas sensibles que ya no se cuela en nuestra agenda por una rendija, sino que ocupa un espacio central en los inviernos barceloneses. Celebrémoslo, ya que los altavoces de las músicas ajenas a las corrientes dominantes no abundan, y el Barnasants ha hecho crecer lo suyo sin alimentarse de los grandes nombres de consumo y, al mismo tiempo, sin aura alternativa; como una isla de creación.
Es bueno, sin embargo, que un festival viva en permanente estado de crisis, entendiéndola en positivo, como alerta creativa. Hoy, la etiqueta de canción de autor no tiene las mismas connotaciones de lo que hace una, dos o tres décadas. La sensibilidad poética no es patrimonio exclusivo de ningún género musical y, por eso, el Barnasants tiene la oportunidad de abrazar propuestas que podemos continuar calificando como de autor y con la cual, a pesar de las raíces diferentes, tiene muchas cosas en común.
¿Cómo imagino mi Barnasants ideal? Lo veo trabajando en sintonía con los narradores hijos de la cultura pop, renovando su apoyo a los creadores catalanes emergentes, elaborando complicidades con las culturas vecinas (no sólo la española y latinoamericana; también del ámbito europeo), y estimulando, como siempre, la creación libre, "sin dios ni amo ", como cantaba Léo Ferré. Adelante.
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.

Notas legales
Servicios
• Contacto
• Cómo colaborar
• Criterios
• Estadísticas
• Publicidad
Síguenos