Estamos en la fiesta de cumpleaños de una amiga de Anna. Tenis Barcelona: señorial, pero destartalado. Tengo que salir de la sala para atender una llamada, y a través del cristal de la puerta del bar veo llegar al cantante Moncho, empapado de lo mucho que llueve esta noche. Rebeca color de grana, jeans. Pequeño bolso de mano, de esos que antes llamábamos mariconera pero que si ahora lo llamáramos así vete tú a saber qué nos podría pasar. Me vuelvo a la sala, debemos ser unos 50, cena cocktail, con mesas y sillas para sentarse si quieres pero sin un lugar concreto para cada uno. Soplo las velas, se apagan las luces y el pianista y el batería se ponen a tocar. Comparece Moncho, de negro impecable, y empieza a cantar. Al principio poca gente le hace caso. Han apagado las luces de la sala pero no hay ninguna iluminación prevista en el rincón desde donde está actuando. Además, el micrófono se estropea. Moncho, que ha llenado el Palau de la Música y que el próximo día 4 de septiembre actúa, por ejemplo, en l’Auditori; este hombre de prestigio reconocido en todo, se toma su actuación en esta fiesta como si fuera el concierto más importante de su vida y si canta a oscuras con su música se hace la luz y si el micrófono se estropea pone toda la potencia de su voz impresionante y la gente que al principio seguía hablando y no le hacía caso, ahora se han puesto todos a bailar al ritmo de sus boleros antillanos. Es emocionante, y muy aleccionador en estos tiempos tan devaluados, ver un artista aferrado a la dignidad de su oficio y como desde cualquier rincón oscuro es capaz de crecer hasta convertirse en gigante afirmando su integridad y proyectándose en lo que ama. No sé si sabríamos hacerlo, los de ahora. La humildad de aceptar el rincón y acabar arrasando como sólo saben hacerlo los grandes de verdad.
El Festival BarnaSants 2026 iniciará el 27 de enero, en el Palau de la Música Catalana de Barcelona, su 31.ª edición con un concierto de homenaje al cantautor Lluís Llach, que conmemorará el 50.º aniversario de los míticos conciertos de enero de 1976. El espectáculo reproducirá, medio siglo después el repertorio original íntegro de aquellos conciertos con la participación de artistas como Manel Camp, Santi Arisa, Borja Penalba, Gemma Humet o Joan Reig, entre otros.
Una grabación inédita de Mercedes Sosa, registrada en la televisión suiza en 1980 y restaurada 45 años después, permite redescubrir la voz de la cantante tucumana en pleno exilio, en un momento de plenitud artística atravesado por la tristeza del desarraigo y la imposibilidad del regreso.

Notas legales
Servicios
• Contacto
• Cómo colaborar
• Criterios
• Estadísticas
• Publicidad
Síguenos