El concierto Misa cubana, título de la obra compuesta por José María Vitier, dedicada a la Virgen de la Caridad del Cobre, considerada Patrona de Cuba por los católicos, vistió de lujo este domingo la Sala Covarrubias del Teatro Nacional.
PL/Reina Magdariaga - Las voces de reconocidos intérpretes hicieron brillar la Misa Cubana, obra compuesta y dirigida por José María Vitier, donde culto y cultura se entrelazaron buscando una síntesis sonora que nos representa como patria espiritual, al decir de la directora artística, Silvia Rodríguez.
De esta manera el primer tema Déjame tomar asiento, del poeta Emilio Ballagas, fue interpretado por el cantautor Augusto Enríquez, con el acompañamiento del Coro Exaudi y la Orquesta de Cámara Solistas de La Habana.
El brillante comienzo marcó el desarrollo del espectáculo, matizado por voces como las de Bárbara Llanes, María Felicia Pérez, Amaury Pérez y Liuba María Hevia, quienes se ganaron la ovación del público.
Sin embargo, merece un aparte la especial actuación de Llanes, considerada por la crítica especializada la mejor soprano cubana de las últimas décadas. La exquisitez de su voz, unida a su inigualable manera de actuación, no cabe duda que la joven cantante es una extraordinaria artista que lo da todo en el escenario para complacer a los espectadores.
Su interpretación a dúo con María Felicia fue una decisión muy bien pensada, ocasión en la que ambas intérpretes hicieron gala de su profesionalismo.
Y qué decir de la Plegaria a la Virgen, de la autoría de Silvia, en la voz de Amaury, estimado por la crítica uno de los compositores cubanos más importantes de la segunda mitad del siglo XX, quien estuvo a la altura del nivel del espectáculo.
Como colofón del concierto y como un regalo de la noche se estrenaron las piezas Al pie de tus altares, interpretada por Liuba María Hevia; y Ave María por Cuba, por Bárbara Llanes, ambas compuestas por José María Vitier.
Un momento especial fue la evocación del maestro Vitier a las personas que han apoyado a la Misa cubana desde su estreno en 1996 en la catedral de La Habana, obra que este domingo cumplió la presentación número 100 en Cuba y el mundo y número 30 en la isla. En tal sentido mencionó al cardenal Jaime Ortega, al Historiador de La Habana, Eusebio Leal, al asesor presidencial Abel Prieto, al viceministro de Cultura Abel Acosta y a Armando Hart, director del Instituto de Estudios Martianos.
La obra Misa cubana ha sido objeto de más de 90 interpretaciones en escenarios nacionales e internacionales. Entre ellos en Washington, Montreal, Roma, Lisboa y Tel Aviv.
Asimismo ha sido ovacionada por los públicos de ciudades de Francia, Dinamarca, Suiza, Ecuador, Brasil, Argentina, México, República Dominicana, Trinidad y Tobago y España.
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.
Amanda Jara, hija de Víctor Jara y presidenta de la Fundación que lleva el nombre del músico chileno participa estos días en distintos actos en Barcelona relacionados con actividades de la institución que dirige. Amanda Jara habla desde una vida atravesada por la resistencia y la necesidad de mantener vivo un legado familiar y artístico, pero se presenta ante todo como una mujer consciente del mundo que habita, alejada de cualquier voluntad de construir una imagen heroica de sí misma.

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