Pedro Guerra presentó este martes, en el salón de actos del Casino de Güímar, la nueva edición del libro de su padre, Pedro Guerra Cabrera, Los guanches del Sur de Tenerife: una paz que no fue traición, que publica Ediciones Idea, dentro de la colección Voces del Sur. Además de Pedro Guerra, en el acto estuvieron presentes el también escritor y exacalde del municipio sureño Rafael Yanes, autor del prólogo; y el periodista Francisco Pomares, editor de la obra y propietario de Ediciones Idea.
![]() Francisco Pomares, Pedro Guerra y Rafael Yanes en la presentación de ayer.
© S. Méndez
|
Se trata de la segunda edición de Los guanches del sur de Tenerife. Una paz que no fue traición, un trabajo publicado en los años ochenta y en el que su autor explica las razones políticas por las que Añaterve, el mencey de Güímar, pactó con los castellanos en el momento de la conquista. Mencey es el término con el que los antiguos guanches —pobladores originarios de las Islas Canarias— designaban al jefe de un determinado territorio.
El prólogo del libro sostiene que "Defender al mencey Añaterve, que durante tantos años fue considerado el judas de los indígenas de Tenerife, sólo podía hacerlo una persona como Pedro Guerra Cabrera. Y lo hizo tan bien, que nos dejó la enorme incertidumbre de pensar que aquel calificativo con el que se recordaba al último rey de Güímar, había sido una tremenda injusticia en la que se empeñó, particularmente, el cronista Antonio de Viana".
También señala que "para respaldar la decisión de Añaterve de pactar con los castellanos, Pedro Guerra ahonda en los «errores y silencios de Viana» desmontando las medias verdades de su poema, que considera «más cerca de la fantasía que de la historia»".
Pedro Guerra Cabrera (1937 - 1991) fue un abogado, escritor, político y primer presidente del Parlamento de Canarias (1982-1987).
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.
Amanda Jara, hija de Víctor Jara y presidenta de la Fundación que lleva el nombre del músico chileno participa estos días en distintos actos en Barcelona relacionados con actividades de la institución que dirige. Amanda Jara habla desde una vida atravesada por la resistencia y la necesidad de mantener vivo un legado familiar y artístico, pero se presenta ante todo como una mujer consciente del mundo que habita, alejada de cualquier voluntad de construir una imagen heroica de sí misma.

Notas legales
Servicios
• Contacto
• Cómo colaborar
• Criterios
• Estadísticas
• Publicidad
Síguenos